Claves en la organización de una Campaña Electoral

Claves Campaña Electoral
>Por Andrés Fernández

En otro momento, nos preguntábamos: ¿Por qué organizar la campaña electoral? e intentamos generar algunas respuestas. En esta oportunidad, nos proponemos avanzar brevemente en otros aspectos de la organización electoral. Para comenzar, podríamos resumir el rol del Jefe de Campaña.

¿Qué hace el Jefe de Campaña?

Coordina y ejecuta las distintas actividades de la campaña, siempre en el marco de la estrategia general definida. Debe tomar las decisiones necesarias para corregir o cambiar la estrategia cuando la campaña no está marchando bien. Controlar permanentemente el presupuesto necesario para implementar el plan de campaña. Si bien debe hacer observar el plan general de campaña ya establecido, también debe estar dispuesto a considerar consejos e ideas. Es el que “lleva la agenda” del candidato, supervisando su tiempo. Tiene un rol fundamental en la resolución de los conflictos, especialmente los que pueden surgir de disputas internas. Mantiene el entusiasmo de la campaña y del candidato. Es el centro de información para y del candidato.

Sigamos con algunos puntos centrales.

Claves en la organización de una Campaña Electoral

1. Finanzas

La obtención de recursos financieros es, evidentemente, vital para asegurar la realización de una campaña. El origen y los montos necesarios para este proceso electoral son responsabilidad del equipo de finanzas. Para ello será imprescindible evaluar diversas fuentes de fondos y recurrir a una estrategia lo más innovadora y creativa posible.

De acuerdo al régimen electoral vigente, se podrán acceder a diferentes fuentes de financiamiento, tanto públicas como privadas. En este sentido, es necesario destacar que en el mundo ha tomado gran relevancia el debate sobre el origen de los fondos de campaña y como éste, puede condicionar las decisiones tanto de campaña como las acciones de gobierno futuras.

Indudablemente, éste tema merece un artículo particular, pero sólo nos limitaremos a afirmar que cada vez más candidatos y equipos de campaña, particularmente de las fuerzas y estructuras partidarias más modestas, dedican mucho de su tiempo y esfuerzos para establecer mecanismos alternativos de financiamiento.

2. Logística o acción sobre el terrreno

Este equipo tiene la tarea de implementar, sobre el terreno o territorio, las decisiones tomadas por la dirección de campaña. Dada la variedad de trabajos que se le encargan y la cantidad de militantes e individuos que deben coordinar, este equipo es el que realiza las actividades más específicamente organizativas de la campaña.

En principio este equipo planifica las actividades que se llevarán a cabo: recorridos puerta a puerta, “mailing” o distribución de material de campaña a domicilio, reuniones, actos públicos, etc. Determina la cantidad de individuos que son necesarios para cada tarea, los convoca, los capacita cuando ello es necesario, ejecuta la acción que se planificó y puede realizar una evaluación primaria de los resultados.

La utilización de los recursos humanos

La utilización racional de los recursos humanos disponibles es decisiva en la eficacia de una campaña electoral. Esto es así tanto en el núcleo de la organización de la campaña, es decir, el equipo central formado por los responsables políticos y los profesionales de las distintas áreas (equipos técnicos y consultores externos), como en la estructura masiva e irregular de los militantes y voluntarios.

Algunos conocedores de la “arena electoral”, expresan permanentemente el principio universal de colocar al hombre adecuado en el lugar adecuado. Esto, en la práctica, supone dos cosas, básicamente: 1) buscar una máxima adecuación entre formación, capacidades y las funciones que se deben cumplir, y 2) realizar las actividades de capacitación necesarias para que cada individuo cumpla su función de la mejor manera posible.

En una situación de campaña existe un condicionamiento crítico por todos conocido: el tiempo. Este factor hace que las actividades de capacitación se reduzcan a un mínimo indispensable y que estén más bien orientadas a explicaciones prácticas sobre cómo conducirse en las acciones sobre el terreno.

Claves Campaña Electoral 2

Otras actividades y roles fundamentales del equipo de logística podrían ser: coordinar con los dirigentes locales y regionales del partido e insertarlos en la campaña. CoordinIdeas para una campaña electoralar actividades y acciones con los sectores independientes. Informar al jefe de campaña todo lo que está sucediendo en el territorio. Establecer un esquema para la distribución de la propaganda: afiches, folletos, stickers, etc. Coordinar el control electoral (fiscales). Coordinar los eventos especiales. Planifica los eventos y los “pseudo-eventos”. Reclutar voluntarios para los eventos y programas. Diagramar y ejecutar un plan de seguridad para el candidato y la campaña. Coordinar los equipos de contacto directo y/o puerta a puerta.

Otro factor esencial en toda campaña electoral, es el de la comunicación.

3. Comunicación

La instancia comunicacional debiera tener una configuración tal que permita plasmar una división de tareas eficiente. En ese sentido, podríamos pensar el trabajo coordinado por un equipo de producción y un equipo de medios. En primera instancia, es recomendable y hasta imprescindible, consolidar y “fidelizar” una base de datos detallada de afiliados, adherentes y/o voluntarios. También es fundamental tener en claro, que esta instancia del organigrama se encargará de la comunicación que no caiga bajo la órbita del equipo de logística. En síntesis, habrá mucha información circulando y para ser eficientes en la toma de decisiones, tendremos que ser eficientes también en el manejo de la información.

El equipo de producción

Este equipo podría considerarse como el núcleo creativo de la campaña; ya que debe encargarse tanto de la producción del material de campaña como así también, redactar los programas, los folletos, etc. Aquí se conciben los carteles, se toman las fotografías, se imprimen los materiales o se redactan los discursos o mensajes de los candidatos. Claramente, si observamos la estructura del proceso electoral, nos encontramos con que de acuerdo a la instancia de que se trate tendremos mayor o menor injerencia en el diseño o producción del mensaje y material de las respectivas campañas.

También debe ser responsabilidad de éste núcleo operativo, la gestión de las redes sociales del candidato y/o partido político.

El equipo de medios

El equipo de medios se vincula conceptualmente de una manera estrecha con el anterior, sin embargo es conveniente otorgarle la debida especialización y autonomía funcional. Esta función la puede cumplir un equipo muy pequeño o una sola persona según los requerimientos y la complejidad de la campaña. Aquí se trata simplemente de obtener el máximo de cobertura en los medios de difusión donde se aluda, si es posible positivamente, al propio candidato. La gestión de prensa es imprescindible, aún en los medios más pequeños o de menor impacto. Debe ser una tarea fundamental, la elaboración de una base de datos actualizada de medios y periodistas especializados.

En cualquier caso el equipo de medios tratará de asegurar que existan relaciones cordiales con todos los periodistas. Muchas veces la “buena prensa” de un candidato se consigue con una tarea esmerada de relaciones públicas de los responsables de los contactos con los medios de difusión. Cuando nos referimos a “esmerada”, literalmente queremos decir eso: no hay gestión de prensa efectiva sin perseverancia e insistencia.

¿Cuáles son las tareas del equipo de medios?

Para algunas personas quizás sea innecesario detallar las acciones específicas del equipo de medios, pero veamos algunas: Preparar boletines de prensa. Preparar dossier o resúmenes, con los temas de la campaña y enviar a los medios. Enviar a los medios los discursos del candidato. Enviar a los medios artículos sobre la posición del candidato en los temas “de agenda”. Enviar a los medios las fotos, videos y cualquier otro material audiovisual grabadas del candidato. Escribir artículos interesantes sobre el candidato. Servir como equipo “de avanzada” de medios en eventos importantes del candidato. Servir de contacto entre la prensa y el candidato. Buscar entrevistas en radio, TV y prensa para el candidato. Organizar las ruedas de prensa. Y fundamentalmente, entender los temas principales de la campaña.

Claves Campañas Electorales 3

Una buena estrategia necesita de una excelente organización para materializarse.

4. Equipos Técnicos

Teniendo en cuenta tanto la complejidad de la campaña como así también las necesidades de la Dirección, es recomendable contar con un equipo técnico coordinado y dirigido por el jefe de campaña. Este equipo técnico podría encargarse tanto de la elaboración de propuestas o del análisis de la realidad donde transcurra la contienda; como así también de la formación o capacitación de los diferentes equipos de voluntarios que deberán encarar diferentes tareas y acciones concretas.

Este equipo también puede investigar los temas que está abordando el candidato oponente con el objetivo de identificar vulnerabilidades, inconsistencias en las posiciones y así convertirlas en un arma potente para ataque, comparación y defensa.

Otra tarea que pueden tomar estos equipos, es la de recolectar y analizar las características demográficas de la circunscripción, el historial electoral, el seguimiento de la campaña del oponente, datos del candidato y su partido, etc. Una buena información puede ayudar a obtener cobertura de la prensa, preparar un buen discurso, o para un hipotético debate. También generar el conocimiento de los temas centrales, para que el candidato demuestre solidez en las entrevistas de TV, radio y/o medios gráficos, etc.

Como vemos, encontramos variadas funciones y roles dentro de un equipo de campaña. Mientras más detalladas y acordes a las necesidades de la contienda sean, más eficientes serán las decisiones y las acciones que ejecuten cada una de esas “piezas de relojería” en las que pueden o no, convertirse los participantes de una organización política.

En síntesis, las acciones de la campaña electoral como de cualquier actividad humana que busque algún fin, necesitan de algún nivel de organización. No son ningún mito. Pero igualmente, no hay ninguna receta. Cada campaña necesitará de un plan acorde a sus particularidades.

¿Por qué organizar la campaña electoral?

En tiempos donde reina la incertidumbre y la complejidad, es necesario adoptar modelos organizativos que optimicen recursos (tanto humanos como económicos). Las fuerzas políticas más competitivas lo saben y desarrollan planes detallados de funcionamiento. El conflicto ante éstas propuestas puede estallar en cambio, en organizaciones políticas más pequeñas acostumbradas a la improvisación y a la férrea decisión de dirigentes que sobre-estiman el valor de su experiencia personal.

Organizar Campaña

> Por Andrés Fernández

Una campaña electoral es una actividad circunstancial. Los individuos que en ella participan no tienen (por lo general) el hábito del trabajo en común y los roles y funciones necesarios son múltiples y complejos. En este sentido, una buena organización es fundamental para aprovechar con un máximo de eficiencia los recursos disponibles.

Estructurar una organización supone subdividir el conjunto de tareas necesarias al óptimo desarrollo de la campaña en roles y responsabilidades permanentes que durarán hasta el día de las elecciones. Una organización deseable comienza con una evaluación cuidadosa de las tareas necesarias, estas funciones serán cubiertas con aquellos individuos que hayan mostrado las capacidades más adecuadas al desempeño de cada una de esas actividades.

Qué objetivos buscamos al organizar una campaña electoral

Dos objetivos fundamentales deben tenerse en cuenta al diseñarse un modelo organizativo: el primero, es que debe perseguirse un máximo de armonía entre las funciones y las capacidades de los titulares de esas funciones; el segundo, debe buscarse la mayor celeridad posible de comunicación en sentido vertical, para que las decisiones de la dirección sean aplicadas de la manera más rápida y fiel posible por los encargados de ejecutarlas. Por otra parte es imprescindible que se limite al mínimo la incertidumbre en el cumplimiento de las funciones. Todos deben saber a quién corresponde y quién es el responsable de la ejecución de una tarea. Deben evitarse las duplicaciones o las ambigüedades en la atribución de las mismas.

Más allá de esto, la prioridad debe estar puesta en el cumplimiento de las actividades, antes que en la forma, y los participantes de la campaña deben tener la suficiente flexibilidad como para poder relevar oportunamente a quien no haya podido cumplir, eventualmente, alguna tarea necesaria.

Es fundamental entonces, ante un contexto tan complejo y variedad de acciones a realizar, que se designe un equipo de dirección o comité de campaña con un jefe que coordine las tareas y tenga “la última palabra” en las decisiones estratégicas.

La dirección o comité de campaña

Las tareas de esta dirección son: fijar los objetivos y las orientaciones estratégicas de la campaña, coordinar las acciones de todos los organismos que participan en ella y controlar el desarrollo del plan.

En una campaña estratégicamente ideal, el primer paso es contar con investigaciones de opinión pública tanto cuantitativas como cualitativas. Luego corresponde al equipo de dirección, traducir en pasos tácticos, en tareas específicas, en actividades concretas, esas líneas estratégicas.

Es obvio que más allá del equipo de personas responsables que se conforme para cada una de las tareas asignadas, la máxima responsabilidad de dirección debe recaer en un “Jefe de Campaña”. Este jefe de campaña debe tener autonomía funcional y ejecutiva, para evitar como decíamos anteriormente, la duplicación de roles y la pérdida de tiempos valiosos.

Un punto particularmente relevante, es el de la evaluación; que debe ser una actividad permanente en el contexto electoral. Este proceso de evaluación debe examinar si se aplican las decisiones correctamente, según lo previsto, si se obtienen o no resultados satisfactorios, si es necesaria una corrección del rumbo o ajustes en la organización. Se debe evaluar igualmente todo cambio de importancia en el contexto y decidir el tipo de respuesta de ajuste que sea necesario para el mejor desempeño de el o los candidatos.

Un eficaz proceso de evaluación y control supone además, contar con acceso permanente a información de calidad. Es por ello que quienes estén a cargo de la dirección de campaña, deben prestar especial atención a la formación de un equipo de comunicación que releve constantemente tanto el funcionamiento interno como las variaciones en el contexto en el que se desarrollan las acciones.

De más está decir que no existen fórmulas mágicas ni recetas universales, salvo, la que indica como imprescindible: Diseñar, Ejecutar y Evaluar un plan para lograr un objetivo. Sin embargo, aquí también podrás ver algunas Claves en la organización de una campaña electoral.

Jóvenes y elecciones: entre el desencanto, la crítica y la movilización

Jovenes y elecciones

>Por Camila Vollenweider y Ava Gómez

El auge de los medios digitales y de las redes sociales ha puesto de manifiesto no sólo la visible preponderancia de los más jóvenes en el ciberespacio, sino también las capacidades inusitadas de la interactividad en la movilización colectiva de la juventud latinoamericana.

A lo largo de la década del 2000 la región fue testigo de diferentes movilizaciones juveniles orientadas por objetivos específicos, que posteriormente se fueron ampliando al conjunto de las sociedades y se convirtieron en acontecimientos políticos y culturales que impactaron a lo largo y ancho del continente.

Los nuevos repertorios de la movilización colectiva se orientaron por demandas puntuales en torno a la educación, como fue el caso de las manifestaciones de “Los Pingüinos” en 2011 en Chile, en las que los jóvenes reclamaban amplias mejoras en el sistema educativo; o las manifestaciones convocadas el mismo año en Colombia por la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, en la que estudiantes universitarios se organizaron para luchar en contra de la reforma a la Ley 30, que consideraban una profundización en el deterioro de la educación pública.

Más recientemente, en 2016, un grupo de jóvenes universitarios se organizó a través de redes sociales para movilizarse a favor de la paz, una vez se conocieron los resultados del plebiscito en Colombia. En una manifestación multitudinaria los jóvenes se convirtieron en un revulsivo del cambio a favor de los Acuerdos de Paz, expresando una posición contraria a los resultados de las urnas.

Estas movilizaciones tuvieron como resultado la interpelación a la política tradicional de los países en donde tuvieron lugar y fueron movimientos construidos desde la autonomía, la horizontalidad y la distancia de las formaciones políticas tradicionales. Pero no implicaron a posteriori la formulación de movimientos o partidos integrados institucionalmente para disputar procesos electorales. De los mencionados, fue quizá el movimiento estudiantil chileno el que se acercó más a la constitución efectiva de una formación política a través de Juventud Rebelde, si bien su impacto en la disputa política sigue siendo marginal.

Masivo y visible

Los jóvenes son el grupo poblacional con una mayor presencia en la región, un fenómeno que algunos países han acertado en denominar “bono demográfico” o “dividendo demográfico” y que, se estima, comienza su decadencia conforme avanza la segunda veintena del siglo XXI. Ellos también han sido protagonistas en los procesos electorales más recientes.

Estimación poblacional América Latina 15 -29 años 2000-2018

Jovenes 2000-2018

*Fuente: CELADE / CEPAL[i]

Estimación poblacional América Latina 15 -29 años 2018-2020

Jovenes 2018-2020

*Fuente: CELADE / CEPAL[ii]

En Costa Rica los jóvenes entre 17 y 35 años fueron la población con mayor peso en el padrón electoral (1.383.498, representando un 40%). Después de las pasadas elecciones, el 33% de las nuevas curules en el Congreso estarán ocupadas por políticos menores de 40 años, mientras que la edad promedio pasará de 50 a 46 años. Además, su participación se visibilizó en la primera y la segunda vuelta electoral, los principales votantes de Carlos Alvarado fueron jóvenes, mujeres y personas con grado universitario[iii] [iv].

En el caso de Honduras, el 70% de la población es menor a los 40 años y 691,781 fueron nuevos votantes, una cifra equivalente al 13% del Censo Nacional definitivo Electoral, con un total de 1,497,290 son jóvenes electores, comprendidos entre los 18 y 25 años, representando el 24.7 % del CNDE.

Para el caso de Paraguay fueron 1.841.832 los jóvenes entre 18 a 34 años que estaban habilitados para votar, de ellos 884.927 tenían entre 18 a 24 años. Y, a pesar de que la tendencia fue el incremento de la participación en las elecciones generales (con 62,28% en 2003; 65,41% en 2008; y 68,56% en 2013), al comparar por grupos de edad el nivel de intervención más alto corresponde a los ciudadanos de 40 años para arriba (más del 70%); en tanto, el segmento de 18 a 24 años tuvo el menor nivel (inferior al 63%). En el caso de los pasados comicios del 22 de abril se estima que la participación de los más jóvenes se mantuvo a tendencia histórica de participación.

2018: juventud y nuevo progresismo

En los casos de Colombia y México hay dos candidaturas que están moviendo fuertemente al electorado joven. En el caso colombiano, Gustavo Petro hoy aglutina el mayor porcentaje de intención de voto en una primera vuelta entre los jóvenes de entre 18 y 24 años con el 43,7%, seguido de Iván Duque (35,3%) y, bastante por detrás, Germán Vargas lleras con 13,3%. En una eventual segunda vuelta, el candidato de Colombia Humana también recoge la mayoría del apoyo joven: el 60,5% de los jóvenes encuestados lo apoya, mientras que Duque recoge el 37,3%[v].

En el haber de Petro se encuentran no sólo un universo discursivo que abarca temáticas que atraen a los jóvenes –como el medioambiente, minorías, etc.- y programas específicos en educación y empleo, sino que se ha erigido entre buena parte de ellos como una alternativa de cambio al establecimiento.

Algo similar ocurre con Andrés Manuel López Obrador, candidato a la presidencia de México por MORENA. En un país con 30.6 millones de jóvenes entre 15 y 29 años, de los cuales 7.5 millones no estudian ni trabajan y el 60,6% de los que trabajan lo hacen en la informalidad, AMLO se lleva las preferencias juveniles. Según la tercera edición de la encuesta Voto Millenial de Nación 321, el 51% de los jóvenes votaría por AMLO –sin considerar el 29% de indecisos-, mientras que Ricardo Anaya, más próximo generacionalmente con sus 38 años, se lleva el 29% de la intención de voto[vi].

A nivel programático, López Obrador ha propuesto un ambicioso programa de becas de estudio y de formación laboral para jóvenes con pocos recursos, cupos para todos los jóvenes que quieran estudiar y representación de este segmento de edad en su futuro gabinete. Pero más allá de las propuestas, AMLO atrae a este grupo etario por su imagen de incorruptible, combativo con el decadente sistema político mexicano representado por el PRI y de figura política coherente. Un dato no menor al respecto es que, de acuerdo con el Instituto Nacional Electoral, de los más de 90 millones de ciudadanos habilitados para votar, 36.156.742 (36%) son jóvenes de 18 a 34 años.

Jóvenes: un electorado fundamental, crítico y reacio a la política tradicional

2018 es un año en el que discurren diversas campañas electorales, que han sido permeadas por la preponderancia del voto joven. Movilizarlo ha sido el leitmotiv de buena parte de los equipos de campaña que, con mayor o menor éxito, han articulado discursos, actividades, programas y formas de comunicar con el estilo y los códigos de esta parte del electorado. Dado su peso en los padrones electorales, atraerlos a las urnas y a los candidatos en las últimas elecciones regionales fue una necesidad constante. Sin embargo, fueron y son pocas las propuestas que logran generar conexiones robustas dado que los jóvenes, aunque participan masivamente a través de redes sociales, tienen escasa presencia en los comicios. Y, aunque ocupan las calles de forma masiva y con diversas formas de protesta, encuentran escasamente seductoras las propuestas de los candidatos.

El nuevo progresismo latinoamericano parece haber identificado fórmulas concretas que pueden reflotar las relaciones entre los jóvenes y la política tradicional, aunque todavía es pronto para afirmar que van a poner fin al abstencionismo juvenil. Comenzar por propuestas claras y específicas, pero, sobre todo, viables, parece ser un primer paso hacia un acompañamiento definitivo.

[i] https://www.cepal.org/es/temas/proyecciones-demograficas/estimaciones-proyecciones-poblacion-total-urbana-rural-economicamente-activa

[ii] https://www.cepal.org/es/temas/proyecciones-demograficas/estimaciones-proyecciones-poblacion-total-urbana-rural-economicamente-activa

[iii] https://ciep.ucr.ac.cr/images/INFORMESUOP/EncuestaFebrero2018/Informe-encuesta-FEBRERO-14.pdf

[iv] https://ciep.ucr.ac.cr/images/INFORMESUOP/EncuestaAbril2018/Informe-encuesta-ABRIL-25.pdf

[v] https://es.scribd.com/document/377558353/Resultados-de-la-Gran-Encuesta-Caracol-television-Blu-Radio-y-Semana-27-de-abril#from_embed

[vi] http://www.nacion321.com/voto-millennial/encuesta-millennials-lo-tienen-claro-51-votaria-por-amlo-para-presidente1

 

CELAG

Cómo robar la vestimenta de los populistas

Populistas 2018

> Por Ngaire Woods

«No te enfades, devuélvesela». Un aforismo que debe convertirse en la nueva norma en la política democrática en Europa, América Latina, Asia y África. En lugar de quejarse de los éxitos de los populistas, los partidos políticos establecidos deberían seguir algunos párrafos del manual populista. Tres lecciones en particular, para ser más precisos.

La primera es conectar con la gente que uno representa, conociéndola y ganándose su confianza. Se acabó el tiempo en que los políticos podían confiar en las máquinas partidarias, grupos focales y encuestas tradicionales. El complaciente supuesto de que la gente siempre votará siguiendo líneas partidarias o de clase está obsoleto. En las últimas elecciones francesas presidenciales y parlamentarias colapsó el apoyo al Partido Socialista de centroizquierda y a los Républicains de centroderecha. De manera similar, los partidos políticos tradicionales sufrieron humillantes derrotas en las elecciones italianas del mes pasado.

Tras una década de crisis económica, los votantes se sienten escépticos de los políticos de siempre que hacen las mismas promesas de crecimiento y mejora de los estándares de vida. A los ojos de los desencantados trabajadores, los que detentan el poder simplemente han estado cuidando de sus propios intereses. Incluso en muchas de las economías más sólidas del mundo, los trabajadores están ganando menos en términos reales que hace una década. Para citar al jefe de la OCDE, están «de regreso al trabajo, pero sin dinero». En los Estados Unidos, un 56% de los hogares reporta tener menores ingresos. Al mismo tiempo, la doble amenaza de la automatización y la externalización han vuelto más precario al empleo, y debilitado el poder de negociación de los trabajadores.

¿A quién culpar de este estado de las cosas? Quienes votan a los populistas claramente piensan que los políticos tradicionales son responsables, y tal vez no se equivoquen. Contrariamente a lo que se cree, estudios recientes han concluido que la tecnología no es el factor principal de la menguante renta del trabajo. Más bien el deterioro de la situación de los trabajadores se debe a la pérdida de poder de negociación y densidad de sindicalización, el retroceso del estado de bienestar, la tercerización al extranjero y el aumento del sector financiero como parte de la economía.

Otro factor de peso es la política tributaria. Según un informe del Financial Times, las tasas tributarias que «acabaron pagando las 10 mayores compañías públicas del mundo por capitalización de mercado en cada uno de los nueve sectores» estudiados han bajado cerca de un tercio desde el 2000, de un 34% a un 24%. Y desde 2008, las tasas a la renta personal en todos los países han aumentado en un promedio de 6%.

En este contexto, no debería sorprender el surgimiento de partidos y políticos populistas. Si la mayoría de la gente se va empobreciendo, cabe esperar fuertes consecuencias en las urnas. Y, no obstante, en un país tras otro el sistema político ha sido notablemente lento en reconocerlo.

Piénsese en Brasil, que está en plena campaña para las elecciones generales de octubre. Como siempre, los políticos tradicionales hacen promesas de prudencia fiscal y crecimiento económico, ninguna de las cuales resuenan en los 50 millones de brasileños (cerca de un cuarto de la población) que viven bajo la línea de la pobreza, con ingresos por hogar que promedian los $387,07 al mes. Mientras tanto, el candidato presidencial populista, Jair Bolsonaro, propone dar a cada brasileño una pistola para que se pueda defender. Para las elites, esto suena (y es) ridículo, pero para los brasileños preocupados por su seguridad, Balsonaro al menos muestra que entiende su principal inquietud.

Saber lo que importa a los votantes es básico en política a la hora en que se celebran elecciones. Antes de ganar la presidencia francesa y una mayoría parlamentaria el año pasado, La République En Marche!, movimiento de Emmanuel Macron, basándose en las exitosas estrategias electorales del ex Presidente estadounidense Barack Obama, envió voluntarios a todo el país para escuchar las preocupaciones de los votantes.

Una segunda lección de los populistas actuales es usar mensajes simples e intuitivos para referirse a sus objetivos

Sí, eslóganes como «Protegeré sus empleos» y «Volver a hacer grande a Estados Unidos» suenan simplistas. Pero, ¿dónde están las alternativas sofisticadas? Se puede hablar de crecimiento económico solo cuando la gente esté disfrutando de sus beneficios.

En periodos de crecimiento lento o desigual, los políticos deben ofrecer respuestas más directas a lo que siente la gente. En el referendo del Brexit del Reino Unido, la campaña por permanecer en la UE, liderada flemáticamente por el entonces Primer Ministro David Cameron, argumentó que salir de la UE causaría un menor PIB, un menor nivel de comercio y perturbaciones al sector financiero. Eran argumentos que erraron por completo a lo preocupaba a los votantes. Por el contrario, los partidarios del Brexit prometían «recuperar el control» de las fronteras del Reino Unido y afirmaban (falsamente) que el Servicio de Salud Nacional (NHS, por sus siglas en inglés) recibiría £350 millones ($490 millones) por semana.

Visto todo esto, los políticos tradicionales parecen desorientados. Los académicos, expertos y líderes políticos, de los negocios y de la sociedad civil han sido demasiado lentos en la articulación de nuevas políticas económicas y sociales que tengan un amplio atractivo. Sin duda que esto no es fácil de hacer. Exige autorreflexión y claridad de visión. Pero, antes que todo, requiere un compromiso de tiempo y energía para comprender los problemas que atribulan al electorado y proponer soluciones de manera clara y simple.

La tercera lección del populismo es ser atrevidos

En tiempos difíciles, la gente busca una visión transformacional del futuro, no mejoras leves. Tras 30 años de pragmatismo y cambios graduales, es el momento para una música diferente. Recordemos que en 1945 Winston Churchill, tras lograr la victoria para el Reino Unido en la Segunda Guerra Mundial, perdió las elecciones generales.

El vencedor, Clement Attlee, prometió lo que en la práctica fue un nuevo contrato social para los británicos cansados de la guerra y que todavía vivían con racionamiento. Su gobierno les entregó atención de salud gratuita y universal, seguro de desempleo, pensiones, una vivienda decente y empleos seguros en sectores nacionalizados. Todo esto con una deuda externa que seguía siendo de un 250% del PIB.

La audacia de la visión de Attlee no tiene paralelos en el mundo moderno. Y ese es nuestro problema más grande.

 

NUSO

Marichuy, deja huella en la campaña presidencial mexicana

La candidata Marichuy no reunió las firmas necesarias para presentarse a las elecciones, pero dio impulso a la campaña de un movimiento indígena nuevo, que aspira a obtener representación política.

Marichuy

Mitin de Marichuy, Noviembre de 2017 (EneasMx/Wikimedia Commons)

>Por Laura Dowley

‘México lo tienen secuestrado desde arriba y se lo vamos a quitar junto con ustedes!’  dijo María de Jesús Patricio en un mitin político el 11 de Febrero. Sus seguidores llenaron la plaza del Palacio de Bellas Artes – un símbolo cultural en el corazón de la Ciudad de México- para escuchar a la mujer que esperan traiga consigo un cambio radical para la sociedad civil mexicana.

Marichuy, o Patricio como es comúnmente conocida, es una curandera indígena de Nagua, del estado de Jalisco al oeste de México. Fue nominada por el Congreso Nacional de Indígenas (CNI), una coalición de 58 grupos indígenas, para ser su portavoz en las campañas presidenciales de este año.

Aunque no tuvo éxito en reunir las firmas necesarias para presentarse a las elecciones, previstas para el día 1 de julio, el CNI matizó que no se detendrá: ‘ “Después de las elecciones de 2018 vienen muchas más, y vamos a seguir resistiendo”, aclaró la concejala Yamili Chan Dzul, del Yucatán, al  sur de México, en una comparecencia en Febrero: ‘Vamos a seguir caminando. Esta es una llamada para despertarnos la concienciahacia delante.’

Juntar las 866.593 firmas – que supone el 1% de la media de votantes registrados en cada estado- que los candidatos independientes necesitan para optar a la presidencia resultó problemático para el CNI.

A lo largo de su campaña en pos de la candidatura de Marichuy, el congreso argumentó que el mecanismo para reunir firmas es discriminatorio para las comunidades indígenas, lo cual constituye el núcleo de su apoyo electoral.

Las firmas se recogen mediante una aplicación del Instituto Nacional Electoral. Sin embargo, siendo esta recogida solo posible mediante aparatos con acceso a internet, muchos habitantes de estas comunidades indígenas ni siquiera están en posesión de teléfonos móviles. En México, los usuarios de internet son alrededor del 60% de la población, según datos del Banco Mundial.

Marichuy fue la primera mujer indígena en intentar postularse candidata a la presidencia, apoyada por el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN)

Este movimiento indígena, radical y de izquierdas, es famoso por haber llevado a cabo un levantamiento en el sur del país, que comenzó el 1 de Enero de 1994, día en el que el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (NAFTA) con los Estados Unidos y Canadá entró en vigor, argumentando que dicho acuerdo y el liberalismo económico que conllevaba tendría un impacto muy negativo en las comunidades indígenas del país.

En el escenario de Febrero, Marichuy fue flanqueada por cinco concejalas indígenas elegidas por sus comunidades para representarlas en el CNI. Esta formación, exclusivamente de mujeres, fue más que notable en un país en el que el sexismo está ampliamente extendido.

“Me agrada que (el CNI) haya designado a una mujer”, me dice Rosario, propietaria de un pequeño negocio en el Estado de México, justo a las afueras de Ciudad de México. Rosario comentó: “Estas comunidades saben que la mujer tiene una posición muy importante, y que tiene la capacidad de organización”.

La defensa de los derechos de las mujeres es una prioridad para el CNI: ‘Cuando una mujer se levanta y exige sus derechos, exige ser respetada, para ellos (el gobierno) es una amenaza y la desaparecen,” dice la concejala Guadalupe Vásquez Luna desde Chiapas, el estado más pobre de México: ‘Nos asesinan. Nos violan. Nos desaparecen’.

En el mitin que tuvo lugar en Febrero, hubo un sentimiento fuerte de orgullo indígena ya que cada una de las concejalas iba ataviada con las vestimentas típicas de sus comunidades e iniciaron los discursos en sus respectivas lenguas.

A diferencia de otros mítines a lo largo del país en los últimos meses, la mayoría de asistentes eran hispanoparlantes que no tenían ninguna raíz indígena. Sin embargo, como señal de respeto, aplaudieron a las ponentes cuando empezaron a hablar aunque no las entendiesen.

De acuerdo con las estadísticas gubernamentales, en México el 21,5% de la población se auto identifica como indígena. Muchas de estas comunidades estas profundamente insatisfechas con el actual sistema político y económico del país, y ven a las élites minoritarias del país como claras beneficiarias de ese sistema. Como respuesta, el CNI está proponiendo un nuevo sistema anti-capitalista.

El CNI acusa al sector privado de robar: ‘Las empresas internacionales nos están robando. Nos quitan nuestras tierras, nuestros bosques y nuestras minas’ dijo la concejala Reyna Cruz López en el mitin. Reyna es de Oaxaca, el estado con el segundo porcentaje más alto de gente viviendo bajo el umbral de la pobreza, después de Chiapas.

Un informe del 2017 de la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU confirma las violaciones de derechos humanos en el contexto de proyectos de minería a gran escala, energía, construcción y promociones de turismo en México.

Este informe incluyó ejemplos de casos en los que el gobierno mexicano y compañías privadas no cumplieron con su obligación de asegurar la participación de comunidades indígenas en proyectos que les afectan. El informe menciona, por ejemplo, una orden de expropiación presentada a una comunidad indígena en el estado de México en 2012 para construir una autopista a lo largo de tierras ancestrales, sin que fuera llevada a cabo la preceptiva consulta previa a la comunidad.

Los defensores no indígenas del CNI comparten esta frustración frente al capitalismo: ‘No creemos que el capitalismo puede reformarse’, decía Gilberto López y Rivas, profesor de antropología en la Universidad Nacional Autónoma de México, quien también dijo, en el mitin de Febrero: ¡Queremos un cambio profundo!

El CNI se centra a menudo en el abuso de los derechos humanos sufrido por las comunidades indígenas. ‘Nos quitaron nuestra lengua. Nos quitaron nuestro traje. Nos quitan nuestras tierras’, dijo Vásquez, de Chiapas, a la multitud, ‘Pero yo ya no estoy dispuesta a ser humillada. Ya no estoy dispuesta a dejar que me quiten lo que es mío’.

También se refirió a la Masacre de Acteal de 1997, en la que perdió a nueve familiares. Tenía tan solo diez años cuando un grupo de paramilitares asaltó la iglesia local, asesinando a 45 indígenas tzotziles, miembros de un partido político pacifista.

La concejala Magdalena García Durán también habló de su experiencia personal. En 2006, fue una de las 207 personas arrestadas en el pueblo de San Salvador Atenco, a una hora al noreste de la Ciudad de México, durante un protesta contra la expropiación de tierras indígenas: ‘Nos pegaron, nos encarcelaron y nos fabricaron delitos’, le dijo a la muchedumbre que abarrotaba el mitin. García fue puesta en libertad 18 meses después, siguiendo un dictamen de la corte federal que sentenciaba la falta de evidencias que justificara su detención.

La Comisión Inter-Americana de Derechos Humanos encontró después, en relación con el caso de San Salvador Atenco, que el gobierno Mexicano fue responsable de detenciones ilegales y arbitrarias, también de no asegurar las garantías judiciales a los detenidos, así como de numerosos casos de tortura y de violación.

El CNI propone un gobierno con mayor participación ciudadana y que funcione no solo para las comunidades indígenas, sino para todos los mexicanos. ‘Anhelamos y pensamos que puede haber formas de construir el poder desde abajo. Un poder conjunto e inclusivo en donde quepan todos’, dice Marichuy.

Aida trabaja en proyectos de índole cultural con comunidades indígenas en Ciudad de México: ‘Lo que a mí me gusta es que no quieran llegar al poder para estar en la silla, quieren que se mueva la gente’.

La mayoría de comunidades indígenas vive en áreas rurales, pero las concejalas parecían dispuestas a hacerse notar entre las audiencias urbanas, insistiendo en la relación fundamental entre la ciudad y el campo. ‘Si los pueblos indígenas no siembran frijoles y maíz, el gobierno moriría de hambre’, afirma Francisca Álvarez Ortiz del Estado de México.

Víctor, un estudiante de filosofía de la Ciudad de México, asentía: ‘Las pueblos indígenas son los que nos alimentan’.

Pero el clamor de Álvarez oculta una verdad incómoda. En 2016, el 65% del consumo de maíz en México vino de importaciones, mayormente de los Estados Unidos, y la producción interna en México está dominada por dos grandes compañías: Gruma y Minsa.

Como bien predijeron los Zapatistas, los granjeros de pequeñas tierras han sufrido el resultado del NAFTA. Han sido incapaces de competir con las subsidiadas empresas productoras de maíz en Estados Unidos en términos de precios, y diez años después de la firma del acuerdo del NAFTA, las exportaciones de Estados Unidos hacia México han aumentado en un 323%.

La corrupción es otro asunto importante para el CNI. Transparencia Internacional, en su informe anual de 2017 que evalúa la percepción de la corrupción en 180 países diferentes, sitúa a México en el puesto número 45 con una puntuación idéntica a países como Laos, Papúa Nueva Guinea, Paraguay y Rusia.

‘Creemos que para cambiar el mundo no podemos ser tan corruptos como los demás, no como los políticos que pretenden representarnos’, dijo Juan Villoro, un conocido escritor y periodista que también habló en dicho mitin, junto a las concejalas

Mientras que las concejalas articularon exitosamente las discrepancias de las comunidades indígenas, el CNI no lanzó ninguna propuesta política, y sus campañas no han estado exentas de contratiempos.

Aunque Marichuy está ahora mismo fuera de la carrera hacia la presidencia, su campaña ha inspirado a todos sus defensores. ‘Hay un mensaje detrás de las firmas’, Aida me dijo ‘Aunque no figure en la papeleta electoral, nosotros, el pueblo, vamos a seguir organizándonos’.

 

DEMOCRACIA ABIERTA

Mis 10 conceptos clave de comunicación política para 2018

Comunicacion Politica 2018

>Por Javier Sánchez Galicia

1. Alianzas Electorales

La formación de coaliciones partidistas es una práctica muy común en la mayoría de las democracias del mundo. Constituyen con frecuencia la única posibilidad para volverse competitivos en una contienda electoral y aspirar a conquistar mayores posiciones de representación popular o conservar las que ya tienen. En las elecciones de México 2018 el propósito de las Alianzas Electorales será estratégico pues los partidos pretenderán incrementar sus posibilidades de éxito en una contienda de alta competencia. En los últimos años hemos presenciado formaciones políticas inusuales o insólitas (ideológicamente inconsistentes). Se trata de alianzas entre partidos que se mueven en los extremos opuestos del espectro ideológico y que prácticamente no comparten nada entre sí, a no ser la ambición de conquistar o mantener el poder a toda costa.

2. Antipolítica

El término define la actitud de quienes se oponen a la política, juzgándola como práctica del poder y, por lo tanto, acusa a los partidos y a los políticos profesionales de buscar el poder y no el bien colectivo. Un sentimiento que prevalecerá durante el año que inicia. También se basa en una retórica de descalificación para reivindicar en su lugar una nueva forma de ejercer el poder. Será usada por quienes se han distanciado de los partidos o la política formal para aprovecharse del malestar colectivo. Constituirá también un ingrediente semántico ( lo que es políticamente incorrecto) y con fuerte componente antisistema (Cansino y Covarrubias, 2006) propicio en campañas para las candidaturas ciudadanas o independientes en el 2018.

3. Clientelismo político

En países como México el clientelismo político puede mover la intención de voto hasta entre 2 y 3 puntos. Existen localidades tan pequeñas que los candidatos definitivamente no hacen campaña y todos los recursos los destinan a comprar y movilizar electores el “día D”. Cuando un intercambio de recursos, ya sean económicos o políticos, toma lugar entre dos partes, se habla de una relación clientelar. El clientelismo político se basa en ese intercambio, pero en él se enfatizan las características complejas de dicho vínculo, como la asimetría de poder, la coerción y, a la vez, , la solidaridad y el afecto (Rodríguez Medina, 2013). Este tipo de relación, (que ya hemos visto en elecciones recientes) genera grandes niveles de compromiso y obligación, a pesar de que comúnmente se conforma en base a entendimientos y mecanismos informales de comunicación. Por esto, una dimensión importante del clientelismo es la creación de expectativas y esperanza, lo cual conduce a una fuerte dependencia.

4. Campañas negativas

Las campañas electorales no se limitarán a realizar propuestas y ofrecer un estilo particular de hacer gobierno. También serán escenario de ataques, denuncias, campañas sucias y mensajes negativos. “Una campaña negativa está orientada a resaltar los defectos del adversario y el propósito es socavar la reputación de un candidato u opción política al evocar imágenes y argumentos que degraden las percepciones que del rival tienen los votantes” (García, D´Adamo y Slavinsky, 2005). Serán campañas ligadas a las lógicas de la mentira y la denuncia. Se marcará con el signo negativo al oponente B, mientras el candidato A llevará el signo positivo. Entre sus principales características veremos: simpleza del argumento (verdades alternativas); uso de la tergiversación y las verdades a medias (sin verificación); los datos “fríos” serán reemplazados por datos “calientes” o emocionales (burbujas informativas); tenderán a ser altamente visuales (feak-news); identificarán enemigos (narrativa de héroes contra villanos), lo que dará al espectáculo político el poder de despertar pasiones, temores y esperanzas.

5. Posverdad

En 2016, “post-truth fue nombrada palabra del año según el Diccionario de Oxford. Con ella se intenta describir un momento en el que el discurso político, a la hora de pretender incidir sobre la opinión pública, deja de lado los hechos objetivos y apela principalmente a las emociones y a las creencias personales. El término, aplicado desde 1992, aumentó su uso en un 2,000 % respecto de 2015 (Gutierrez-Rubí, 2017). El triunfo de Donald Trump colocó el fenómeno de la posverdad en la primera fila de la conciencia de una parte de la opinión pública occidental. Los ecos del nuevo paradigma ya estaban presentes en campañas como el Brexit, la salida de Reino Unido de la Unión Europea, que se celebró un par de meses antes de la campaña en Estados Unidos. Y después, el modelo ha seguido en las elecciones recientes de Francia, Alemania, Israel y, particularmente, en el separatismo catalán de España.

6. Fact-Checking

La recurrente utilización de la mentira política – hoy bajo el paradigma de posverdad – ha sido una constante en las campañas electorales, sobre todo en escenarios competidos. Se advierte una tendencia mundial a favor del fact-checking, que sería el antídoto contra todos los conceptos (fake-news, las verdades alternativas, las burbujas informativas y los bulos) que se refugian en el paraguas semántico de la posverdad. Reconoce que las formas tradicionales del periodismo – prensa, radio y televisión- han perdido peso frente a las nuevas formas de relación con la opinión pública. Los contenidos que se hacen virales en twitter, facebook o plataformas de mensajería instantánea generan percepciones que hace algunos años eran impensables (Llorente, 2017). La divulgación de noticias falsas desemboca en una banalización de la mentira y, por ende, en la relativización de la verdad.

7. Social Media

Son más que redes sociales. Son “un grupo de aplicaciones de Internet que constituyen la base ideológica y tecnológica de la web 2.0 y permiten la creación y el intercambio de contenidos generados por los usuarios” (Kaplan y Haenlein, 2010). Involucran un complejo ecosistema de recursos tecnológicos (aplicaciones, plataformas, herramientas) que posibilitan la creación de contenidos por parte de los usuarios, potencian la naturaleza dialógica de la red, la generación de comunidad y la construcción de inteligencia colectiva. Y constituyen uno de los ámbitos en que se manifiestan las potencialidades de la interacción y articulación de sujetos en red a través de una diversidad de actividades y propósitos: desde los contactos sociales espontáneos y esporádicos, hasta las comunidades académicas y científicas estables, pasando por las multitudes inteligentes (Rheingold, 2002) que reinventan las formas de organización y movilización social, las estrategias de difusión de información, la construcción de vínculos emocionales y la generación de inteligencia colectiva (Lévy, 2004).

8. Oxigención política

El concepto alcanza su mayor potencial explicativo en el caso de transiciones democráticas continuas, o sea pacíficas, negociadas, ordenadas y graduales, como las que ocurren por la vía de la alternancia (Cansino, 2007). Busca establecer una serie de criterios que permita identificar y medir en casos concretos qué tanto el quehacer político se desintoxica de las costumbres largamente dominantes en el pasado autoritario. La lógica sugiere que la alternancia política desde un partido hegemónico o único se traduce invariablemente en transformaciones en el ejercicio del poder. Es decir, veremos (en los casos en que haya alternancia) nuevas formas de tomar decisiones, cambios en las interacciones del gobierno con otros poderes y actores políticos, en el apego a reglas escritas, en la rendición de cuentas, en el uso de los recursos públicos y en la comunicación política.

9. Transfugismo político

Es un término que refiere el fenómeno del paso o tránsito inmoderado de actores políticos de un partido a otro por razones pragmáticas o por convenir a sus intereses. Suele emplearse popularmente para señalar y descalificar a ese tipo de políticos por carecer de principios y valores sólidos. Las referencias que hemos escuchado en años recientes y veremos en el 2018 serán expresiones como “malabarismo político”, “trapecismo político” o “candidatos chapulines”. Este proceso obedece más a criterios de interés personal de un político que a objetivos de trascendencia como la “movilidad política”. La ciencia política la refiere como el paso de actores políticos y sus respectivos recursos (económicos, coercitivos o de influencia) desde ciertas posiciones de poder, coaliciones o partidos políticos a otros distintos (Cansino, 2002).

10. Voto antisistema

La desafección política seguirá invadiendo a los nuevos electores: jóvenes, informados, críticos, conectados (milenials), no acarreados a actos partidistas. Son el 55% de los electores que componen el voto switcher y definarán las elecciones. Son los que rechazan el establishment y presentarán dos posturas: a) no acudirán a votar, porque no creen en el sistema de partidos, o b) votarán para ver perder al partido en el gobierno. La desafección política ha creado en América Latina un sentimiento antisistema que aunado a la posibilidad que tiene el ciudadano de hacer valer su voto, aumentará la derrota de partidos en el poder. El razonamiento es que ya no votarán “a favor de lo que un gobierno hace”, sino votará “en contra de lo que deje de hacer”. Cambio versus continuidad será una lógica de voto recurrente en los procesos electorales del 2018.

 

Blog de Javier Sánchez Galicia

Lo que revelan los carteles electorales

La fotografía, el eslogan, el color o la tipografía son elementos que esconden una clara intencionalidad en campaña.

Afiches Cataluña

Combinación de los seis partidos políticos de Catalunya que ya han presentado sus carteles electorales (LVE)

>Por Silvia Hinojosa

Con lo imaginativos, incluso atrevidos, que habían sido algunos carteles electorales –en el pasado, en tiempos del oasis catalán–, pero hace ya unos años que las candidaturas se refugian en lo seguro. Ni juegos de palabras, ni guiños cinematográficos y menos aún críticas al adversario. Para el 21-D –a falta de que la CUP presente hoy su campaña– todo es color y mensajes en positivo. Pero detrás de cada cartel hay una intención, en las fotos, el eslogan, el color o la tipografía empleada.

Puigdemont

Y dentro de la prudencia general en estas elecciones al Parlament, uno de los que marcan la diferencia es Junts per Catalunya, la lista del PDECat que lidera Carles Puigdemont desde Bruselas. En su cartel, en tonos naranjas, destaca la imagen del candidato y el eslogan: “El nostre president”. “Gráficamente es el más interesante, moderno y sofisticado. La fotografía, el fondo, la tipografía, todo funciona muy bien. El fondo vibra, da sensación de acción. Y la tipografía es muy potente: cursiva, con la entrelínea muy cerrada y una caja alta estirada”, valora el diseñador gráfico David Guerra, responsable de DG Estudio.

Oriol Junqueras

Guerra subraya que el naranja, que tiñe hasta la foto del candidato, es un color optimista, activo. “El logotipo, con la senyera, repite la gama en naranja y la tipografía es toda del mismo estilo, en una diagonal que sugiere movimiento”, añade.

Y un guiño. Puigdemont lleva traje y corbata, pero también un suéter de cuello subido y abrigo. Está en el exilio, les recuerda a los votantes.

El cartel de Domènech es cultural, ERC busca credibilidad y JxCat subraya al ‘president exiliado’

“¡Nos han copiado el cartel!”, denunciaba hace unos días Xavier Domènech, candidato de Catalunya en Comú-Podem, en referencia al de Puigdemont. “Hay tres elementos iguales que en el nuestro –detalla Sergio Espín, del equipo de comunicación de Catalunya en Comú, responsables del diseño–. El degradado de color, las letras en diagonal ascendente y el tratamiento de la foto, todo coincide, ya es casualidad. Y nosotros lo hicimos antes, ya en las municipales de Barcelona”.

Vistos uno al lado del otro, los carteles son realmente parecidos.

“El de Domènech es muy moderno también, en cuanto al color, pero es exagerado que digan que les han copiado”, valora David Guerra. En ambos hay un tratamiento del color, pero son técnicas, subraya. “Y la foto de Domènech está coloreada, no contrasta como la de Puigdemont. Tiene menos intención, es más tranquilo. Es un cartel casi de obra de teatro, con un toque más cultural, habla más bajo que el resto de carteles y en un lenguaje poco político. Y Domènech queda integrado, sugiere que importan más las ideas que los nombres”, añade.

Domenech

Ramon Piqué, director de imagen de la campaña de JxCat, explica que la principal dificultad de su cartel fue que Puigdemont está en Bruselas. “No pudimos hacer una sesión de fotos, pero nos fue bien aprovechar la del día de la rueda de prensa, es icónica y remite al exilio”, subraya. Otra dificultad es que se trata de una marca nueva. “El código gráfico del logotipo es muy marcado, con letras en cursiva, caja alta y en diagonal y en tonos naranjas y todo eso tenía que mandar en el cartel”, añade. “Y en cuanto al degradado, no es propiedad de nadie”, concluye.

Un cartel bien diferente a los anteriores es el de Oriol Junqueras. Su cara es protagonista, frente al logotipo de ERC que casi no se ve. “Me parece estático. La tipografía es una redonda, amable, estable. Y la foto no está trabajada, aparte del fondo desenfocado; media cara queda oscura. Sólo tiene esa visión desde abajo que le endiosa un poco –señala David Guerra–. Transmite la idea de que no hay trampa ni cartón. Junqueras sonríe, parece buen tío, llano, que no miente: ‘soy como me ves, afable, con el tic que conocéis, algo descamisado’. Toda la estructura del cartel es un poco antigua, como sin intención, sin diseño. Pero ahí contrasta el hashtag, que es algo conceptualmente muy moderno”.

Cs vende una imagen moderna; el PSC, un Iceta president, y el PP ofrece la cara amable de Albiol

Otro cartel con fuerza es el de Ciutadans, con la figura de Inés Arrimadas en un fondo naranja. “Es muy potente. La tipografía es como la de Puigdemont, condensada, agresiva, típica de carteles, aunque aquí es redonda, recta, da más estabilidad. Cs pone el acento en la candidata y en el mensaje Catalunya-España-Europa”, subraya Guerra, que aplaude el guiño del corazón, marca de Ciutadans. “La candidata lo sitúa en su corazón, tapando un escote que no se ve pero se intuye, tiene algo sexy y está bien encontrado porque ella es guapa, femenina y le sacan también partido a eso”, añade. Pero lo principal, subraya, es el naranja, sugiere modernidad.

Arrimadas

Los socialistas, en cambio, han hecho un cartel clásico, institucional. “Siempre habían utilizado una gráfica moderna, con fondos rojos, con guiños, es como si hubieran retrocedido muchos años –dice Guerra–. El cartel es serio y antiguo: el traje, la corbata, la senyera bien puesta, el fondo blanco, soso. Sólo llama la atención la tipografía, que tiene mucha fuerza, es bold, estable, cuadrada”. El PSC da relevancia a Miquel Iceta, con su nombre en el eslogan. “Quieren darle un toque institucional pero a la antigua. dirigido a un votante de cierta edad, que entiende este lenguaje”, añade.

Iceta

Xavier García Albiol, en cambio, no vende una imagen institucional. La foto del cartel del PP está tomada en la manifestación por la unidad de España del 8 de octubre, con el ­candidato en primer plano. “Hay un fondo de gente difuminado, que le da un tono populista, parece que le siguen –apunta Guerra– y se ven banderas españolas, por eso han añadido la senyera al pie del cartel”. Albiol sonríe, es una cara amable, y la americana desabrochada indica actitud de trabajo. “Y un detalle ­curioso, hay dos tipografías: una ­redonda, juvenil, para la palabra ­solución, pero para España otra muy institucional”, subraya.

García Albiol

 

LA VANGUARDIA

Las tácticas y ciberataques con los que se influenciaron las elecciones en 18 países, según la organización Freedom House

Redes Sociales

Estados Unidos es el país del que más se habló, pero se dio en otras 17 naciones.

Y es que las votaciones que se celebraron en 18 países en el último año fueron influenciadas por desinformación divulgada a través de internet, según señaló en un informe Freedom House.

El reporte anual de la organización no gubernamental dedicada a la defensa de las libertades, con sede en EE.UU., analizó el nivel de libertad en internet que hubo en 65 países, los cuales representan el 87% del tráfico en la red a nivel mundial.

En total, 30 gobiernos estuvieron involucrados activamente en el uso de redes sociales para atacar a sus opositores, según el informe.

Desde Freedom House aseguran que en 18 en los que que hubo elecciones, existió algún tipo de manipulación en internet para tratar de influir en la opinión pública y minar a la oposición.

Además de las presidenciales en Estados Unidos y Ecuador o el plebiscito sobre el acuerdo de paz en Colombia, Freedom House encontró también algún tipo de interferencia en, por ejemplo, la votación sobre la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea o en la elección presidencial de Francia.

También en votaciones que se llevaron a cabo en Alemania, Italia, Turquía, Corea del Sur, Armenia, Azerbaiyán, Indonesia, Kenia, Ruanda, Tailandia, Gambia y Zambia.

Las tácticas

Por séptimo año consecutivo, Freedom House detectó que la libertad para los usuarios de la web está a la baja en la mayoría de las naciones.

Esto se debe principalmente a los esfuerzos de los gobiernos por controlar la opinión de los ciudadanos, según el reporte.

Para ello, emplean diversas tácticas como:

  • Usar bots informáticos que replican mensajes del oficialismo.
  • Emplear grupos de comentaristas para difundir posturas progubernamentales en los debates.
  • Crear sitios de noticias falsas para difundir información engañosa
  • Usar a troles para quitar tiempo a los críticos de los gobiernos mediante ataques personales.

La manipulación de las redes sociales se ha convertido en una herramienta clave para los regímenes represivos, según la ONG.

“En Kenia, los usuarios compartieron fácilmente noticias y videos falsos con logos de medios de comunicación que usualmente son confiables, como CNN, BBC y NTV Kenya”, documentó Freedom House.

Eso se suma a los controles técnicos como los cortafuegos (firewalls), los filtradores de contenidos y herramientas de bloqueo de las redes privadas (VPN), que algunos gobiernos implementan desde hace un tiempo.

América Latina

En el caso de América Latina, Freedom House indicó que en Colombia fue documentada la presencia de estas tácticas de influencia en la opinión pública en el plebiscito del acuerdo de paz entre el gobierno y la guerrilla de las FARC.

Sobre las campañas presidenciales en Ecuador, la ONG denuncia que el entonces presidente Rafael Correa lanzó un sitio que identificaba a usuarios de redes sociales que realizaban críticas al gobierno.

“Eso permitía que los analistas progubernamentales señalaran colectivamente a los disidentes políticos”, dice Freedom House.

México no está entre los 18 países en los que Freedom House encontró algún tipo de interferencia en sus votaciones.

Sin embargo, el informe “Libertad en la Red 2017” señala que en ese país fueron detectadas unas 75.000 cuentas en Twitter que son usadas por bots.

“Cuando surge un nuevo hashtag para crear conciencia sobre un escándalo, los partidarios del gobierno emplean dos métodos para jugar con el sistema a favor del presidente”, señala Freedom House.

“Los bots promueven hashtags alternativos que apartan a los originales de la lista de los 10 principales. En otro método conocido como ‘intoxicación con hashtag’, los bots inundan los hashtags antigubernamentales con publicaciones irrelevantes para enterrar cualquier información útil”, detalla.

En Venezuela también hubo influencia en las redes sociales en la larga disputa política entre el gobierno y la oposición, según la ONG.

La investigación determinó que menos del 25% de los internautas a nivel mundial vivían en países donde el acceso a la red es considerado libre. Son aquellos donde:

  • No hay obstáculos importantes para acceder a internet.
  • Hay pocas restricciones en lo que pueda ser visto o compartido.
  • La vigilancia a las actividades de los usuarios está limitada.
  • No hay repercusiones significativas para las personas que ejercen su libertad de expresión.

Fenómeno global

Sanja Kelly, del proyecto “Libertad en la red”, señala a China y Rusia como los “pioneros” en el control de internet, pero dice que el fenómeno se ha vuelto global.

Ahora naciones como Turquía, Filipinas, Siria y Etiopía ya emplean estas tácticas de forma masiva.

“Los efectos de esta rápida expansión de técnicas contra la democracia y el activismo cívico son potencialmente devastadores”, consideró por su parte Sanja Kelly.

Esto ha hecho visible la necesidad de la educación de los usuarios de internet, enseñándoles a identificar las noticias falsas.

Otra tarea recae en las firmas tecnológicas, en especial las redes sociales, que tienen que combatir activamente la manipulación de información en sus canales.

Otra preocupación a ojos de la organización es el intento por parte de algunos países de influir fuera de las propias fronteras.

La ONG afirma que está “bien documentado” cómo desde Moscú hubo esfuerzos significativos para influir en la elección presidencial de Estados Unidos del año pasado.

Y, según su investigación, esa tendencia está al alza: cada vez más los gobiernos buscan influir mediante redes sociales en el debate en otros países.

AQUÍ EL INFORME COMPLETO

 

 

BBC MUNDO

Informe: Elecciones en Chile

Elecciones en Chile

Ivan Alvarado (REUTERS)

El próximo 19 de noviembre, se desarrollará la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Chile y los principales sondeos de opinión indican una interesante ventaja del ex-presidente Sebastián Piñera.

Para profundizar sobre el desarrollo de la campaña electoral, compartimos un completo informe realizado por Comitia Consulting.

Leer informe aquí > Elecciones-Chile-2017

Cómo crear la estrategia de una nueva organización política

Nueva Politica

>Por Daniel Eskibel

89 % de las campañas presidenciales en América Latina son derrotadas.
Ochenta y nueve por ciento.

El dato surge de un estudio realizado por Diego Luján acerca de las 70 elecciones presidenciales realizadas en 18 países latinoamericanos entre 1993 y 2010.

Ese 89 % de derrotados incluye tanto nuevas formaciones políticas como también partidos históricos ya establecidos. Pero es una cifra que te ayuda a pensar en la enorme tarea que significa crear un nuevo grupo político y fortalecerlo de tal modo que pueda lograr sus objetivos.

Por qué nunca deberías improvisar cuando estás creando un nuevo grupo político

Hay quienes dicen que en realidad los seres humanos morimos dos veces: la primera vez es cuando te mueres, claro está. Y la segunda vez es cuando todos te olvidan y ya no queda ni siquiera tu rastro sobre el planeta.

Pero sea como sea lo único claro es que nacemos una vez.
Esa vez es la oportunidad de vivir.
La única oportunidad.

Lo mismo ocurre cuando vas a crear una nueva formación política: solo nace una vez.
Y ese nacimiento es su gran oportunidad.

El nuevo grupo no va a renacer. Aunque lo hiciera, para el ciudadano habrás nacido solo una vez. Y esa única vez que naciste como sector político es tu única oportunidad de hacer escuchar bien claramente tu voz y de hacer conocer tu personalidad y tus ideas. Es ahora, mismo al nacer, que se abre una ventana de oportunidad para mostrarte como diferente.
Único.

Por eso nunca es una buena idea un parto improvisado.

La guía definitiva para un buen nacimiento político

Crear un nuevo grupo político es relativamente fácil. Lo más difícil es convertirlo en una alternativa real de poder. Y eso es lo que comienza a construirse desde antes del nacimiento.

Algunos crean el nuevo sector de la nada. Unos conflictos, unos enfrentamientos, el agua que llega al río y de pronto…¡zas!…de pronto unos pocos o unos muchos abandonan el viejo partido y se presentan ante el público como algo nuevo.

¿Qué están haciendo?
Un parto apresurado, claro.
Un parto sin embarazo.
Lo cual políticamente es de mal pronóstico.

¿Cómo hacer un buen embarazo político? ¿Cómo preparar las cosas para un gran nacimiento que sea la piedra fundamental de una alternativa real de poder?
Pues pensando y planificando.

Para que tu nueva formación política nazca en las mejores condiciones tienes que seguir una serie de pautas claras. Tienes que considerar y resolver la siguiente checklist:

  • Estudiar la opinión pública de manera objetiva y profesional para encontrar claramente cual será el nicho de mercado del nuevo grupo o partido.
  • Elegir los tres problemas principales que viven las personas dentro de ese nicho de mercado, tres problemas reales que ningún otro grupo político esté resolviendo bien.
  • Escribir las nuevas soluciones que el nuevo sector aportará para resolver esos mismos tres problemas.
  • Escribir de modo preciso y sintético las cuatro historias fundamentales que serán su columna vertebral: la historia de la sociedad en la que viven, la del partido que hasta ahora integraban, la del gobierno en ejercicio y la propia del nuevo grupo que está naciendo.
  • Decidir cómo se van a tomar las decisiones en el grupo y estructurar una forma de organización alineada con ese estilo de toma de decisiones.
  • Resolver un programa de capacitación ágil y práctico para toda la nueva estructura política.
  • Presupuestar toda la operativa política de futuro y definir claramente de dónde y cómo vendrán los recursos económicos necesarios.
  • Planificar la comunicación de tal manera que el nuevo grupo se convierta en un centro productor y distribuidor de contenidos políticos en diversos formatos.
  • Elegir el nombre de la nueva formación política.
  • Diseñar la imagen corporativa, la nueva estética institucional.

Todo lo anterior es apenas el comienzo de un largo camino que habrá que recorrer.

El largo camino del poder político

Si vas a construir un nuevo espacio político seguramente no será para expresar tu personalidad ni para satisfacer un capricho ni por vanidad personal ni por razones similarmente frágiles.

Será para emprender el camino de la lucha por el poder político.
Porque de eso se trata la política: poder.

Sería una falsa oposición decir que no es por el poder sino por las ideas o por el bien de todos.
Las ideas políticas son acerca del poder. Acerca de cómo organizar y ejercer ese poder. Acerca de cómo lograr ese bien de todos.

Por eso si creas una nueva formación política tienes que pensar en un gran nacimiento, claro está, pero además en que esa fuerza luego camine con firmeza en el escenario político. Hasta convertirse en una alternativa real de poder.

No un testigo ni un actor marginal, sino una alternativa real.

El nacimiento de tu nuevo grupo político es una gran oportunidad de comenzar bien. Repasa la checklist anterior y llévala a la práctica.
Así estarás en el camino, en el largo camino del poder.

 

Maquiavelo & Freud