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Desestabilización política en Venezuela

Desestabilización política en Venezuela

Protesta en Venezuela

BAJO LA LUPA: VENEZUELA

>Por Margie Paola Bautista Silva* exclusivo para MIX POLÍTICO

La década de 1980 marca para América latina un giro importante hacia la aplicación y estabilidad de la democracia como forma de un sistema político luego de una cuarta ola de democratización. Desde este entonces la democracia se ha vuelto un cambio político fundamental y en muchos casos una condición suficiente para que un Estado pueda mantenerse en una relación política con otros, además de que “es esencial para el desarrollo social, político y económico de los pueblos de las Américas” (OEA, 2001). Sin embargo, la democracia en distintos momentos ha mostrado que es un sistema político vulnerable a cambios que la hacen inestable. Por esto, diferentes organizaciones y los mismos Estados han creado mecanismos para fortalecer y proteger la vida de la democracia alrededor del mundo.
En el caso de América Latina la última vez que la democracia se vio afectada fue con el “autogolpe” de Estado en Perú con Alberto Fujimori en 1992, lo que causo la instauración de una dictadura en éste país. Situación que sirvió como uno de los motivos para la creación de la carta democrática por parte de la Organización de los Estados Americanos (OEA), estableciendo así parámetros para asegurar la estabilidad y durabilidad de la democracia en América Latina.
Ahora, quince años después de este “autogolpe de Estado”, vemos que nuevamente la democracia se ve quebrantada y con tendencia a ser desplazada por otro sistema político como podría ser una dictadura. Este es el caso de Venezuela, en donde el Tribunal Supremo de Justicia la semana pasada dejó a la Asamblea Nacional sin facultades para poder ejercer su poder legislativo construyendo así una hegemonía cerrada. Decisión que va en contra de una de las bases fundamentales de la democracia que consiste en la representación del pueblo y en la formación de consensos de la mayoría, además de evidenciar un claro impedimento al desarrollo y participación política de la oposición venezolana, eliminando así toda relación principal-agente.
Sin embargo, esta polémica decisión no es algo que se dio de un día para otro, sino que más bien fueron un conjunto de decisiones y acciones del presidente que llevaron a que hoy la democracia sea truncada en Venezuela. Como se puede ver en la carta democrática de la OEA la democracia tiene un conjunto de elementos y componentes que son necesarios y suficientes para que dicho sistema pueda permanecer vigente no solo en la región latinoamericana, sino en todo el mundo. Dichos elementos esenciales son:

“el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho; la celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo; el régimen plural de partidos y organizaciones políticas; y la separación e independencia de los poderes públicos” (OEA, 2011).

Además de otros como: la igualdad, la estabilidad institucional, accountability, y la legitimidad. Sin embargo, es importante conocer que no necesariamente todos estos elementos deben estar unidos para determinar que existe una democracia.
Pero en Venezuela cada uno de estos componentes democráticos se han visto que día a día podrían no existir, evidencia de eso son los dramas que viven los ciudadanos para conseguir alimento, para acceder a los mínimos necesarios del sistema de salud, las personas no tienen acceso a la información. No obstante, no existe el derecho a la libre asociación, la oposición es perseguida, limitando así mismo el fortalecimiento de los partidos políticos que sean distintos del gobernante. No hay plena seguridad en que las elecciones sean libres y justas. Por otra parte, es un gobierno que ha llevado al país a la pobreza y a la inequidad social debido a los problemas económicos que han enfrentado.
Lo anterior, que se ha dado poco a poco y que en el día a día se complejiza aún más, no sólo son muestras de los problemas de gobernabilidad a los que se ha enfrentado el presidente de este país, sino que cada problemática una enlazada con la otra son muestras de lo que se podría llamar “crónicas de una muerte anunciada para la democracia venezolana”, dado que al no cumplirse ninguno de los factores anteriores, la democracia puede tender a desaparecer al alterar de manera directa la democracia representativa, y aún más complejo con una limitación de los poderes, y la eliminación de la división tripartita de los mismos.
Pero esto no solo genera problemas al interior de Venezuela y en su relación política con otros Estados, sino que también provoca que los países hermanos enciendan sus alarmas para trabajar en pro del mantenimiento de la democracia. Este podría ser el caso de Colombia, país hermano y vecino de Venezuela con quien ha tenido en los últimos años varios problemas diplomáticos como por ejemplo los cierres de frontera por tiempos indefinidos, sin olvidar un intento de la guardia venezolana por tomar parte del territorio colombiano de la frontera de manera ilegal.
Dicha desestabilidad política podría aumentar el número de personas que desean salir de Venezuela y que desean migrar a Colombia buscando mejores oportunidades, aumentando de tal manera los índices de pobreza y desigualdad entre otros problemas sociales. No obstante, Colombia aumenta la protección de su territorio en áreas fronterizas con el fin de que hechos como el anteriormente mencionado no vuelva a suceder, y menos ahora que el poder legislativo está limitado. Por este motivo, el presidente Juan Manuel Santos y la canciller María Ángela Holguín han llamado al embajador de Colombia en Venezuela por un tiempo no definido para que informe de la situación política de este país. Adicionalmente a través de un discurso pasivo, democrático y más diplomático, el presidente colombiano ha dejado en evidencia la invitación a la negociación y a la solución inmediata y lo pacífica posible, minimizando así cualquier efecto negativo en las relaciones bilaterales entre los dos países.
De esta manera, el gobierno colombiano hace un llamado para que se haga efectiva la carta democrática en la OEA en Venezuela, imponiendo sanciones diplomáticas, de buenos oficios o incluso la suspensión parcial o total de dicha organización, por medio de acuerdos, o documentos de carácter vinculante que obliguen al presidente Maduro y al Tribunal a regresar las funciones del poder legislativo de manera inmediata.

 

* Profesional en Política y Relaciones Internacionales (Universidad Sergio Arboleda, Bogotá) con profundización en el área de instituciones políticas . Investigadora. Especialista en gestión pública, políticas públicas, construcción de paz, postconflicto, resolución de conflictos.

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