La predisposición actitudinal hacia el voto en Argentina

Opinión Pública

Variables individuales e incentivos contextuales

>Por Ignacio Ramírez, Guido Leandro Moscoso

Resumen

El presente artículo estudia las bases actitudinales y motivacionales de la participación electoral. En su desarrollo, se analizarán cuáles son los factores más favorables a la participación con base en una encuesta realizada en Argentina durante 2015, diseñada y llevada adelante por los autores del presente texto. En términos teóricos, este trabajo plantea que la participación electoral es el resultado de la interacción de factores estructurales, variables individuales e incentivos contextuales. Según nuestros resultados, la participación electoral puede ser explicada a partir de factores vinculados con la implicación subjetiva y con el contexto político que enmarca los comicios.

Palabras clave

Comportamiento electoral; participación electoral; Argentina; democracia; representación; incentivos

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Fuente: Revista Mexicana de Opinión Pública • año 12 • núm. 23 • julio-diciembre de 2017 • pp. 15-38 ISSN 1870-7300

10 mitos que complican las campañas electorales

Mitos Políticos

>Por Daniel Eskibel

Las campañas electorales tienen sus mitos.

No son mitos en el sentido antropológico del término. No son relatos de sucesos prodigiosos que expliquen la vida política ni que ayuden a conferirle significados ni que operen como un cemento que une a la sociedad.

Son mitos, más bien, vinculados al origen etimológico de la palabra que deriva del griego ‘mythos’ y que alude a las palabras, las meras palabras en sustitución de los hechos. Me refiero entonces a mitos que obturan la comprensión de lo que verdaderamente sucede en las campañas electorales. Mitos que obstaculizan dicha comprensión y la sustituyen por un cuerpo de ideas y preconceptos que oscurecen más que aclaran el panorama.

Ideas erróneas, quiero decir. Erróneas pero de algún modo santificadas por la costumbre, por la tradición, por la repetición incesante. Preconceptos instalados en el mundo político a fuerza de martillazos reiterativos y cuasi solemnes.

¿Son pocos esos mitos? No, en realidad son muchos.
¿Son inocuos? Tampoco. Son capaces de arruinar la mejor candidatura.
¿Son gratuitos? Nones. Cuestan mucho dinero cuando las campañas electorales se guían por ellos.

10 mitos de los que vale la pena desprenderse

Veamos unos pocos de esos mitos. Apenas 10 de un conjunto mayor. Pero 10 mitos de esos muy encarnados y que hacen mucho daño cuando se llevan a la práctica en las campañas electorales. 10 mitos de esos que vale la pena desprenderse:

El voto es racional.

Este mito sostiene que el votante toma su decisión movido exclusivamente por un proceso de carácter intelectual y racional. Decidir el voto sería una operación más bien fria en la cual el ciudadano piensa, compara, analiza, sopesa y llega luego a una conclusión. En realidad el mecanismo de decisión de voto no es así. Por el contrario, los factores emocionales están en el primer plano y son absolutamente decisivos. Eso no significa que lo racional no juegue ningún papel, pero sí significa que el factor más potente es de carácter emocional. De eso se trata la elección: emociones.

La decisión es consciente.

De acuerdo a este mito los procesos psicológicos que participan de la decisión de voto son de carácter consciente. No es así. Hace ya más de 100 años que Sigmund Freud descubrió que la consciencia es solo la más pequeña porción de nuestra vida psíquica, apenas la parte visible del iceberg. Un inmenso iceberg dominado por los procesos mentales inconscientes que ocurren por debajo de ese nivel cotidiano del ‘darse cuenta’ y que determinan desde las profundidades psíquicas todos los aspectos importantes de nuestras vidas. También el voto.

El candidato conoce al electorado.

En este caso se hace énfasis en un presunto olfato político del candidato que le permite saber lo que quiere, lo que necesita, lo que teme y lo que le pasa a los electores. En realidad se trata de una rémora de tiempos pasados, tiempos en los cuales no existían buenos mecanismos de investigación de la opinión pública y entonces las campañas solo podían marchar a golpe de olfato. Ganaba el que tuviera mejor nariz política. Ahora sabemos que aún la mejor nariz se pierde el 99 % de la información. Ahora tenemos, además, procedimientos científicos para estudiar la opinión pública. Desde las encuestas hasta las entrevistas en profundidad y los focus groups. No utilizarlos es condenar a la campaña electoral a vivir en los agitados tiempos de los dinosaurios.

Los amigos son los mejores consejeros.

El mito tiene inmediatas consecuencias operativas: el candidato se rodea de un círculo aúlico de amigos y familiares. Les tiene confianza extrema, claro, y cada vez se guía más por su consejo. ¿Quién mejor que los amigos para aconsejar bien? Sin embargo nada más lejos de la verdad. En realidad el candidato que así razona no se rodea sino que termina encerrado por la buena voluntad de sus amigos. Atrapado por un entorno que cae con facilidad en el coro de alabanzas. O que está desbalanceado porque seguramente tienen una visión muy pero muy parecida a la del propio candidato. O que está cegado por el cariño. O que está cegado por la falta de conocimiento y/o de experiencia sobre campañas electorales. Un entorno que no puede ser objetivo más allá de sus intenciones. Siempre es preferible recurrir a profesionales para el asesoramiento. Y también a personas de fuera del entorno que puedan actuar y hablar con más frialdad.

El voto se decide durante la campaña electoral.

De acuerdo a este mito parecería que el cerebro del votante se ajustara a los tiempos marcados por los partidos políticos y por la legislación electoral de cada país. No es así. La gran mayoría del electorado decide su voto antes de la campaña electoral. Antes, sí. Y solo un sector relativamente pequeño decide en plena campaña. Por eso es imprescindible implementar una campaña política permanente. Y también por eso hay que pensar muy bien a quién se dirige la campaña electoral.

Se puede hacer política sin dinero.

Este mito atribuye cualidades mágicas a las ideologías y cree que basta con una acertada estructura ideológica para implementar una campaña. Es un mito que al bajar a la realidad se rompe los dientes contra el piso al descubrir que cada paso de una campaña electoral implica gastos. Cada paso. Hasta lo más mínimo, hasta el más modesto cartelito callejero, hasta el más pequeño local partidario, hasta el más insignificante volante, hasta el vehículo y el combustible necesarios para ir a hablar con los votantes…Todo. Ni pensar la publicidad en radio o televisión. Es que no se puede hacer política sin dinero. Es un axioma. Y si el dinero no se tiene hay que salir a buscarlo. Para algunas fuerzas políticas no debería haber nada más central que la campaña financiera. Porque de lo contrario simplemente no existen frente a los ojos del público. Del gran público, no del grupito de incondicionales que siempre están.

La gente es tonta.

Hay toneladas de candidatos sepultados bajo este mito. Creyeron que la gente no sabía o no se iba a enterar. Que no se iban a dar cuenta. Que no le darían importancia justamente a ese asunto que los enterró. Es cierto que la gente mayoritariamente no le presta mucha atención a los políticos, pero no es tonta. Y se da cuenta de las cosas, tarde o temprano. Por eso el cortoplacismo no paga.

El público vive pendiente de los políticos.

Es un mito fuertemente asentado sobre el ego de algunos (¿muchos?) políticos. Creen que las personas están todo el tiempo mirándolos en televisión, escuchándolos en la radio, leyéndolos en el diario o en la web y pensando obsesivamente en ellos. Como si estuvieran hipnotizados. Con lo cual esos políticos dan por sabidas las cosas que ya dijeron el año pasado en relación a tal asunto. Dan por conocidas sus posiciones, vidas, propuestas y reacciones. Pero no es así. El público no está hipnotizado. Simplemente vive su vida, su trabajo, su familia, sus preocupaciones, sus problemas. Y de un modo más o menos lateral ingresa en él la política y los políticos. Lateral, mal que le pese al ego de varios. Y esa presencia lateral es cierta no solo en los tiempos normales sino también en plena campaña electoral.

El político es un gran comunicador.

El mito dice que si se dedica a la política y le va más o menos bien, entonces es un gran comunicador, por lo menos mejor que todo su entorno y tal vez un poco más allá también. Y si es un gran comunicador sabe mejor que nadie cómo va a funcionar un spot televisivo o un folleto o una cuña radial. En realidad el buen desempeño político no siempre es indicador de cualidades comunicacionales sólidas. Muchas veces inciden otros factores que ayudan, incluyendo el contexto económico, político, social y cultural del país o la ciudad. Tan es así que casi siempre sería indicado un media training, un entrenamiento para el mejor desempeño ante los medios de comunicación. Y por supuesto que la comunicación a través de los medios es un asunto bien diferente para el que se requiere especialización y profesionalización. De lo contrario se va hacia el desastre.

No hay mejor defensa que un buen ataque.

Es un mito funcional a las pulsiones agresivas de algunos candidatos. Una racionalización para permitirse el ataque contra otros, ataque que en la mayoría de los casos lleva a las campañas al despeñadero. Para atacar hay que atacar bien, sabiendo lo que se hace. Y hay que entender que no hay mejor defensa que una buena defensa. Pero hay que saber defenderse, un movimiento de la política que muchos no comprenden que deben aprender.

Hay más mitos.
Muchos más.
Este es solo un rápido repaso a 10 de ellos. 10 mitos destructivos que son una bomba de tiempo en cualquier campaña electoral.

Si pudiera derivarse alguna enseñanza breve de estos 10 mitos, yo la resumiría en 2 puntos centrales:

  • Humildad. Si en la campaña creemos que lo sabemos todo y nos llevamos el mundo por delante, pues seguramente vamos a perder.
  • Profesionalismo. Muchas personas se han formado y especializado para trabajar en los diversos aspectos que implica una campaña electoral. ¿Por qué no acudir a ellos?

La humildad y el profesionalismo ayudan mucho a las campañas electorales a ver la realidad tal cual es, sin el espejo deformante de los mitos, esos mitos que poco a poco van acorralando y estrangulando.

 

Maquiavelo & Freud

Falleció Manuel Mora y Araujo

Mora y Araujo

Manuel Mora y Araujo (FOTO: Lucía Merle)

Esta mañana falleció el sociólogo Manuel Mora y Araujo

Hubiera cumplido 80 años el próximo 30 de septiembre. Fue el fundador, en 1984, de una de las encuestadoras y consultoras de análisis político y de mercado más importantes del país, y autor de numerosos libros sobre política y sociología. Además, fue decano de la Universidad Torcuato Di Tella.

Mora y Araujo se graduó en la Universidad Nacional de Buenos Aires como sociólogo y cursó también estudios de esa rama en Chile, París y Oslo.

Entre otros libros, publicó El voto peronista (con Ignacio Llorente); Qué nos pasa a los argentinos y Liberalismo y democracia.

Sus columnas de opinión podía leerse en el diario Perfil. La última, publicada el 14 de mayo pasado, hablaba del impacto del fallo de la Corte conocido como “2×1” y las consecuencias que tuvo en la sociedad. Decía allí que “el 2×1 reveló una sociedad coincidente y se da en paralelo con el rechazo a la impunidad de la corrupción política”.

Trabajó y enseño en distintas entidades del sector académico como la fundación Bariloche, Instituto Torcuato Di Tella, Unversidad de Buenos Aires y CEMA. Fue profesor y rector de la universidad Di Tella.

Analista de temas políticos y sociológicos, fue uno de los primeros profesionales en abordar científicamente los estudios de opinión pública.

Fundó varias empresas en el campo de la opinión pública y la comunicación, entre las que se destacaron como Socmer, Foro/Ciencia y Política, Mora y Araujo/investigaciones agropecuarias y Mora y Araujo/grupo de comunicación.

Fue director de Ipsos-Mora y Araujo, donde trabajaba hasta hoy.

 

CLARIN

Chernobyl y la política de comunicación de crisis

Chernobyl

>Por Daniel Eskibel

El sábado 26 de abril de 1986 la ciudad de Prípiat tenía 50 mil habitantes y era una de las más bonitas de Ucrania. La edad promedio de sus habitantes era de 30 años y la ciudad les ofrecía amplias avenidas, un centro cultural, un cine, una biblioteca, un hotel, instituciones médicas y educativas, cafeterías, más de 10 guarderías infantiles y una hermosa vegetación que incluía 50 mil arbustos de rosas. Más de 1000 niños nacían cada año, y era conocida como ‘La ciudad del futuro’.

En el futuro, ahora mismo mientras lees este artículo, Prípiat tiene un total de 0 habitantes. Cero. Es una ciudad fantasma en el norte de Ucrania, abandonada y suspendida en el tiempo. En sus edificios vacíos aún perduran viejas fotografías familiares junto con símbolos de la Unión Soviética, por entonces una de las dos mayores potencias mundiales.

Apenas a 3 kilómetros de la ciudad están los restos de la Central Nuclear de Chernobyl.
La Unión Soviética ya no existe.

Chernobyl y la comunicación de crisis

Una tarde de septiembre de 1989 yo compartía una mesa con amigos en un café de la ciudad de Chernígov, en Ucrania (en aquel momento parte de la gigantesca Unión Soviética). A nuestro alrededor había un ambiente calmo, con personas conversando tranquilamente en un paisaje de casi incomprensibles carteles escritos en el alfabeto cirílico.

Con mis amigos, 3 uruguayos y 1 ruso, habíamos viajado en el tren nocturno de Moscú a Kiev. Y unos días después allí estábamos, en Chernígov. Mis compañeros de mesa charlaban animadamente mientras mi mirada se perdía a lo lejos, como queriendo visualizar el horizonte a través de las paredes. Miraba sabiendo que más allá, exactamente en la misma dirección pero apenas 100 kilómetros más allá, estaba la abandonada ciudad fantasma de Prípiat. Sabía que allí había estado el epicentro de la mayor catástrofe nuclear de la historia de la humanidad: el accidente de Chernobyl.

Completamente abstraído de las conversaciones del lugar, mi mente volaba. Trataba de imaginar las escenas escalofriantes vividas 3 años antes por los trabajadores de la central nuclear y por las personas que vivían a varios kilómetros a la redonda. Solo trataba, porque el horror suele ser inimaginable e indescriptible. También intentaba comprender cómo el gobierno había intentado gestionar aquella crisis inédita. Pero tampoco podía lograr eso: comprender.

¿Cual fue la comunicación de crisis del gobierno soviético en el día mismo de aquella catástrofe?
El silencio.
¿Y el domingo, al día siguiente?
También silencio.
¿Y el lunes siguiente?
Más silencio.

Mientras tanto la nube radioactiva viajaba 2000 kilómetros y era detectada en Suecia. Los científicos suecos no solo detectaron los altos niveles de radioactividad sino que identificaron que la nube provenía de alguna central nuclear establecida en Ucrania. En la tarde del lunes la noticia era divulgada por las principales agencias de noticias del mundo.

Recién en la noche del lunes el gobierno soviético emite la primera comunicación oficial. Escueta, lacónica, tardía, pasiva y pobre en información:
“Ha ocurrido un accidente en la planta de energía de Chernobyl y uno de los reactores resultó dañado. Están tomándose medidas para eliminar las consecuencias del accidente. Se está asistiendo a las personas afectadas. Se ha designado una comisión del gobierno”.

Al amanecer del martes ya estaba establecido el filtro, el marco mental, las gafas con las cuales las personas evaluarían el episodio dentro y fuera de la Unión Soviética. Ese filtro estaba integrado esencialmente por 3 variables:

Un evento terrible pero mal definido, borroso, sin una descripción adecuada.
Desconfianza hacia la comunicación oficial del gobierno soviético.
Mayor credibilidad sobre el tema de las fuentes occidentales.

Cuando el gobierno brinda su primera conferencia de prensa sobre el desastre (¡18 días después de ocurrido!) la batalla ya está perdida. Ya no es comunicación de crisis sino crisis total de la comunicación de gobierno.

Cómo comunicar durante una crisis

Si estás en política, ya seas oficialista u opositor, te vas a enfrentar a múltiples situaciones de crisis. Y la forma en la cual te comuniques durante las crisis puede salvarte o puede hundirte.

¿Cuales son los principios esenciales de comunicación de crisis?

  • Mantén la calma en todo momento.
  • Informa antes que lo hagan otros.
  • Informa mejor que los demás, con mayor precisión y con más detalles.
  • Construye y distribuye tu propio relato explicativo acerca de los hechos.
  • Reconoce tus propios errores y ubícalos en contexto.
  • Desarticula errores y falsedades que otros ponen en circulación.
  • Transmite confianza y seguridad.
  • Cumple con tu protocolo de crisis.

Si el gobierno soviético hubiera puesto en práctica estos principios básicos de la comunicación de crisis desde el día mismo del accidente de Chernobyl, entonces otro podría haber sido el curso de los acontecimientos políticos.
Claro que nadie puede saber de antemano qué va a ocurrir.
¿O tal vez sí?

Protocolo de crisis

Es relativamente simple analizar las cosas después que ocurren. De hecho ya me ves, explicando lo ocurrido el domingo con el periódico del lunes a mi disposición. O sea: analizando desde 2017 errores cometidos en 1986.

Nadie sabía que aquel sábado ocurriría el mayor desastre nuclear de la historia.
Nadie.
Tampoco tú sabes cual será tu Chernobyl político.
Porque lo tendrás, eso es seguro.
No sabes cuándo ni dónde ni cómo ni por qué. Pero tendrás tu estallido.

Pero hay algo que puedes hacer.
Prepararte para la crisis.
Para todas las crisis. Para cualquier crisis.
La única forma de estar preparado es creando tu protocolo de comunicación de crisis.

Un protocolo de comunicación de crisis es un documento, breve y claro, que establezca exactamente los pasos que darás (o que dará tu organización política) desde el momento mismo de la explosión.
Un documento escrito.
Una estrategia a la cual luego atenerte de manera estricta.

Recuerda Prípiat: una ciudad hermosa, avanzada, pujante…que se convierte en un lugar desolado, inerte, vacío.
No dejes que ocurra eso con tu carrera política o con tu partido político. Prepara tu protocolo de crisis.

 

Maquiavelo & Freud

Las palabras amables mejoran las perspectivas de voto

Congreso de los Estados Unidos

Congreso Estados Unidos (Archivo)

>Por Javier Salas

Muchos políticos pretenden cabalgar hasta lo más alto a lomos de la dureza del discurso, el lenguaje aguerrido contra el adversario y la retórica beligerante. Sin embargo, la cortesía, las palabras cálidas y el vapuleado talante quizá sean más provechosos en las urnas. Es lo que propone un estudio que ha puesto la lupa sobre el Congreso de Estados Unidos y 124 millones de palabras expresadas por sus cargos electos durante las últimas dos décadas. Tras revisar el peso que los términos sociables tenían en los discursos de los políticos electos a lo largo del tiempo, las conclusiones muestran una correlación muy marcada entre estas palabras amistosas y la valoración de los congresistas. La aprobación de los políticos cae a medida que dejan de usar conceptos amables en sus intervenciones.

Los investigadores buscaron términos como “afecto”, “cuidar”, “cortesía”, “derechos”, “igualdad”, “humano”, “escuchar”, “compartir”, “solidario” hasta completar una lista de 127 palabras (o raíz) que tienden a transmitir contenidos en favor de los intereses colectivos y la armonía entre personas. Al comparar mes a mes la proporción de estas palabras en los discursos con las encuestas de valoración de los políticos que las usaban —o no— se observa una “impresionante coincidencia”, según los investigadores que publican este estudio en PNAS. Las palabras que pronosticaron con más fuerza la aprobación del público por su uso fueron “amable”, “involucrar”, “educar”, “contribuir”, “preocupado”, “dar”, “tolerar”, “confianza” y “cooperar”.

“Sugerimos que la reciente desaprobación pública es en parte resultado de la desaparición del lenguaje cálido y prosocial en los discursos del Congreso”, asegura el estudio, que pretendía explicar las razones por las que las cámaras de EE UU rondan hoy el 10% de aprobación de la opinión pública estadounidense en las encuestas, cuando hace 12 años llegaban al 84%.Tras eliminar otro tipo de variables como la crisis económica o las consecuencias del 11-S, los datos señalan un culpable claro: el discurso es menos humano.

Hasta ahora se sabía que el uso de este tipo de expresiones que indican interés por ayudar a los demás generan una buena impresión en el espectador. Este trabajo lo lleva a una esacala política mucho más elevada, al encontrar esta misma correspondencia a lo largo de dos décadas de intervenciones orales. La correlación es más que clara (ver gráfico) pero, ¿se puede hablar de causalidad? Los investigadores creen que sí. Tras trabajar los números con detalle, barriendo otros factores exógenos, descubrieron que había una respuesta directa entre el discurso amable y la valoración en las encuestas: “Lo que dice el Congreso hoy predice sus calificaciones públicas de aprobación 29 semanas [unos siete meses] más tarde”.

Correlación entre lenguaje prosocial y aprobación del público en las encuestas entre 1996 y 2014

Correlación entre lenguaje prosocial y aprobación del público en las encuestas entre 1996 y 2014. Jeremy A. Frimer PNAS

“No es raro que la gente reaccione de una determinada manera a la forma de hablar de los políticos”, concede el politólogo del CSIC José Fernández-Albertos, que considera muy riguroso el trabajo de este equipo de investigadores canadienses aunque duda de la solidez de sus conclusiones. Para Fernández-Albertos, la correlación es robusta pero no tanto la causalidad que reclaman los autores: “El clima político es algo muy complejo. Han intentado eliminar factores exógenos como la economía y el 11-S, pero no me convence que esa respuesta se deba únicamente a las palabras de los discursos”, asegura.

Los autores del estudio descubrieron una correlación muy importante entre el carácter sociable del discurso político y lo que los medios transmitían a la población: a su entender, las noticias y las emisiones en directo de las sesiones del Congreso sirven de correa de transmisión de estos sentimientos. Sin embargo, Fernández-Albertos cree que en algunas coyunturas es imposible determinar cuál es la explicación. “En el día a día de la política surgen temas más antipáticos, que pueden propiciar un determinado lenguaje, pero no sabemos si el uso del lenguaje viene marcado por otras circunstancias que también influyen en la opinión pública”, añade el politólogo.

A juzgar por el estudio, la población sería extraordinariamente sensible al lenguaje, ya que una caída del 19% en el uso de esas palabras amables entre 2002 y 2014 propició un derrumbe del 75% en la valoración de los congresistas.

Estudio científico: “A decline in prosocial language helps explain public disapproval of the US Congress – DOI: 10.1073/pnas.1500355112

 

EL PAÍS

Ciencia de la persuasión: Las 6 leyes de la influencia, de Robert Cialdini

Ciencia de la Persuasión

>Por Rafael Ramírez Lago

Reconozcámoslo, la información y la comunicación están a la orden del día. Las noticias se dejan de publicar diariamente y pasan a ser lanzadas en el momento que acontecen, actualizándose de forma automática durante las 24 horas del día, todos los días del año.

Entre toda esta cantidad de información que se genera, las sociedades se ven cada vez más empujadas a mejorar en el noble arte de la oratoria y la persuasión. Ya sea para conquistar a esa persona que tanto nos gusta o para conseguir ganar unas elecciones generales. No es por capricho, en sociedades democráticas, la persuasión y la influencia de masas resultan ser las herramientas más eficaces que poseemos las personas para llegar al poder.

La importancia de influir y convencer a los demás

Mucho se ha hablado de la influencia y de las distintas formas de modificar o cambiar el comportamiento y las actitudes de las personas y cuál es la mejor forma de lograrlo. Pero solamente un reputado psicólogo estadounidense llamado Robert Cialdini, ha conseguido descubrir cuáles son los principios que se encuentran detrás de cualquier tipo de estrategia persuasiva.

En su libro “Influence, the psychology of persuasión”, Cialdini postula las 6 leyes de influencia que se encuentran detrás de cualquier intento de persuasión, y se emplean para conseguir la conformidad del receptor.
Las 6 leyes de influencia

Vamos a conocer las distintas leyes de la influencia que describe Cialdini en su libro. Una buena oportunidad para mejorar nuestras dotes comunicativas y la capacidad para influir en los demás.

1. Ley de reciprocidad

Se define como la tendencia a devolver el favor a alguien que nos ha hecho un favor previo mediante la creación de un sentimiento de obligación. El sentimiento de estar en deuda con alguien que haya hecho algo por nosotros antes, hace que esta persona esté predispuesta a aceptar nuestras peticiones.

Lo más importante para el éxito de esta ley, es ser siempre el primero en hacer el favor, cuanto más valioso, personal e inesperado sea lo dado, mayor el sentimiento de favor, que no sepa que se le está manipulando. Por ejemplo si halagas a alguien de repente e inmediatamente pides un favor o si haces el desayuno a tus padres y luego le pides un favor, es muy evidente la manipulación. No debe relacionar la entrega con el favor que le pides, por lo que no esperes al último momento para crear el sentimiento de obligación.

2. Ley del compromiso o consistencia

Esta ley declara que las personas que han accedido previamente a una pequeña petición es probable que finalmente accedan a una petición mayor. Por esta ley, el cliente accede a nuestra solicitud para ser congruentes con una serie de principios, valores y creencias manifestadas en un compromiso previo. La tendencia humana de ser consistente con aquello que ya hemos hecho, elegido o decidido, hace que en caso de romper esta consistencia sintamos disonancia cognitiva que se expresa en forma de un sentimiento bastante desagradable para el ser humano.

Por este motivo, a partir pequeños compromisos, se crea una coherencia con el emisor o el producto y se tenderá a ser coherente con ese compromiso en las siguientes ocasiones.

3. Ley de la prueba social

Este principio se basa en la tendencia humana de considerar que un comportamiento es el correcto cuando vemos aotras personas llevándolo a cabo o cuando otras personas piensan igual.

Cuando miramos con atención los vídeos, canciones o cualquier contenido que está en el top 10 de un ranking de los más vendidos, descargados o escuchados. Cuando vemos a una multitud viendo un espectáculo callejero y no podemos resistir la tentación de ver qué ocurre. Todas son muestras de la ley de la prueba social en acción. Los camareros que colocan una jarra para propinas saben que si ponen inicialmente unos pocos billetes o monedas al inicio de la noche, recibirán más dinero al final, ya que más personas pensarán que dar propinas es la conducta correcta porque “otras personas” lo han hecho anteriormente. “Más de 2.000 personas ya lo han probado” “más de 2.000 personas ya son socios” son frases comunes y conocidas por su efecto.

Ya sabemos por qué es común la compra de seguidores de nuevos líderes y referentes que se lanzan a la carrera del poder, un mayor número de seguidores, mayor verdad y atractivo de los tweets de aquella persona.

4. Ley de la autoridad

A las personas que llegan a un puesto alto en las jerarquías se les atribuye más más conocimiento y experiencia que el resto por lo que aquello que recomiendan o venden es bueno.

El ejemplo más común lo vemos cuando suceden acontecimientos a gran escala como un terremoto, una nueva epidemia o un ataque terrorista, esperemos escuchar la interpretación de autoridades mundiales como el presidente de Estados Unidos, el Papa o un Premio Nobel de Literatura. Esto es síntoma de que para que una idea o servicio se aceptado por una gran cantidad de personas, sólo es necesario convencer a los expertos y personas de alto estatus.

5. Ley del agrado o el atractivo social

La ley del agrado nos señala que estamos más predispuestos a dejarnos influir por personas que nos agradan, y menos por personas que nos producen rechazo, una lógicas sencilla pero altamente propio de nuestra condición humana. Las personas físicamente atractivas suelen atribuírseles inconscientemente otros valores positivos, como la honestidad, la transparencia y el éxito. No obstante, el atractivo no necesariamente emana de la belleza, puede darse por familiaridad, semejanza de opiniones y de grupos de pertenencia o el efecto de los elogios.

Ahora se comprende el éxito de las campañas publicitarias de Nespresso al incorporar la cara de George Clooney como imagen de marca, ¿verdad?

6. Ley de la escasez

Seguro que os resultan familiares los carteles tipo “oferta por tiempo limitado”, “últimos artículos”, “corre, que vuelan”… Todas estas frases y slogans se basan en el principio de la escasez. Por este principio, estamos más dispuestos a acercarnos a algo si notamos que aquello es escaso o difícil de conseguir.

Ahora que conoces las seis formas de persuasión más aceptadas por la comunidad científica actualmente, podrás detectar fácilmente cuando estás bajo el efecto de una de ellas y, por qué no, usarlas para tus causas nobles.

 

Psicología y Mente

Comunicación política versus comunicación electoral

Comunicación Electoral

>Por Daniel Eskibel

La comunicación política y la comunicación electoral no se oponen mutuamente la una a la otra. Es más: tienen múltiples puntos de contacto. Pero son diferentes.
Y para ser eficaz en la vida política tienes que comprender esa diferencia y actuar luego en consecuencia.

La eficacia política es un concepto poco transitado pero de vital importancia.

Tienes que ser eficaz como gobernante si estás en un cargo ejecutivo y también tienes que serlo como legislador si esa es tu actividad actual. Pero además tienes que ser eficaz dentro de tu partido político. La eficacia se relaciona con lograr los objetivos que se buscan, y eso debe hacer un partido, una organización o un gobierno. Eso debe hacer, claro, cada persona que integra esas organizaciones.

Por encima inclusive de este concepto de eficacia hay otro más importante aún: la eficacia de los partidos y los gobiernos para las personas que habitan la ciudad, la provincia o el país. Ellos esperan y necesitan esa eficacia.

Ambos sentidos no son contrapuestos porque si eres eficaz en tu gestión pública o política entonces eso será eficaz para tu propia vida política. La comunicación política no es la única variable en juego, por supuesto, pero sin ella no hay eficacia.

La organización política en las trincheras: comunicación permanente

La comunicación de una organización política tiene algunas características esenciales que es necesario subrayar:

Abarca un amplio espectro de dimensiones de la comunicación. Incluye la comunicación de partidos y organizaciones políticas, la comunicación de gobiernos, la comunicación legislativa, la comunicación de crisis y la comunicación electoral. Todas son formas de comunicación diferentes y específicas, pero todas son comunicación política.
Es permanente. La noche en la que se conocen los resultados electorales comienza un nuevo ciclo que se abre con la comparecencia pública del candidato o del vocero de la organización. Y continúa sin pausa durante los años siguientes hasta que se conozcan los nuevos resultados electorales y todo el ciclo vuelva a empezar.
Es omnipresente. Todo comunica, hasta tu silencio. Todo, y no solo lo que dices. También lo que haces y lo que no haces. Lo único imposible es no comunicar.
Sus resultados de fondo se juegan en el mediano y largo plazo más que en el corto plazo. Y la estrategia es más determinante que la táctica.
Necesita contar con un plan estratégico escrito. En caso contrario cae en la improvisación, se marea con la táctica cotidiana y se enreda en un mar de contradicciones que le hacen perder eficacia y perder oportunidades.
Comunicar es también, y en primer lugar, escuchar. Y en esta dimensión nacen los peores fracasos de comunicación política. Y los mayores éxitos, también.

Elecciones: comunicación en la recta final

La comunicación electoral es una forma especializada de comunicación política que presenta características diferenciales:

Se limita temporalmente a los períodos de campaña electoral.
Mientras la comunicación política gana o pierde por puntos, la comunicación electoral lo hace por nocaut.
Su objetivo específico consiste en transformar en votos los pensamientos y emociones de determinados segmentos sociales.
No comienza de cero sino que es el punto culminante de todo un proceso anterior de comunicación política.
Trabaja sobre contenidos políticos más breves y especialmente diseñados para ser consumidos en plazos cortos.

Estrategia de comunicación

La noche de las elecciones comienza un nuevo ciclo de comunicación política. Tu primera tarea central es diseñar una estrategia de largo plazo que cubra todo el período que comienza. No será una estrategia rígida e inamovible sino que deberás hacer evaluaciones y correcciones periódicas.

En ese plan estratégico deberás incluir:

  1. Los objetivos que quieres lograr.
  2. La calendarización de las etapas que atravesarás.
  3. Tu mensaje para el período.
  4. Los públicos con los que te vas a comunicar.
  5. Cuales son los adversarios que van a disputar contigo esos públicos.
  6. Cómo vas a escuchar a las personas que componen esos segmentos sociales.
  7. Los medios de comunicación que vas a trabajar prioritariamente.
  8. El tipo de contenidos políticos que vas a comunicar.
  9. Los recursos humanos y materiales que tendrás que involucrar.
  10. El protocolo de crisis que aplicarás cuando sea necesario.
  11. El plan legislativo o de gobierno, según sea el caso.
  12. Los tiempos y criterios para la evaluación del plan.

En esta etapa inicial el plan de comunicación electoral todavía no forma parte del cuadro. Pero deberás abocarte a él más tarde. ¿Cuando? Luego de que tu comunicación política ya vaya en velocidad de crucero y se vayan despejando varias incógnitas en materia de gobierno, candidatos y opinión pública. Pero a su vez con el tiempo suficiente por delante como para preparar esa enorme operación política que es una campaña electoral. Un año y medio antes de las elecciones podría ser una buena decisión.

Planificar para la acción, de eso se trata. Acción política permanente y acción electoral limitada en el tiempo.
Acción efectiva, además.

 

Maquiavelo & Freud

La nueva Francia y su relación con América Latina

Macron Francia y America Latina

>Por Margie Paola Bautista Silva* exclusivo para MIX POLÍTICO

El pasado siete de Mayo los ciudadanos franceses se permitieron ir a las urnas para imponer su voz y voto eligiendo a su nuevo presidente, con el fin de darle un giro radical a los ámbitos político, social y económico de Francia modificando su statu quo. Con un 66% de los votos, Emmanuel Macron filósofo, politólogo, economista y ex ministro de economía de 39 años fue elegido como el nuevo mandatario francés.

Para los próximos años el presidente electo Emmanuel Macron del espectro político de centro-izquierda en su programa se propone tener los siguientes logros: disminuir los impuestos para las empresas, defender la identidad de Francia y de Europa con el propósito de mantener la Unión Europea, instaurar un ministerio de finanzas para toda la Unión para fortalecer el euro como moneda, establecer un seguro para el desempleo el cual puede ser anulado si la persona se niega a dos propuestas de trabajo “decentes”, reducir la producción de energía nuclear, prohibición de los teléfonos móviles en escuelas primarias y secundarias, entre otros.

Además de instaurar un diálogo permanente con los presidentes de Estados Unidos y Rusia, al igual que trabajar articuladamente en pro del Medio Oriente en especial por Siria y poder derrotar al grupo del Estado Islámico. Pero, ¿Qué pasará con la relación entre Francia y América Latina?

Durante la presidencia de François Hollande la política exterior estuvo encaminada hacia el territorio latinoamericano. Como lo refleja The New York Times el ahora expresidente francés buscó que por un lado, los países latinoamericanos ingresaran a la Conferencia de París, por otro lado, trabajó por impulsar que nuevas empresas se establecieran en países latinoamericanos y que las que ya están presentes lograran mejorar el acceso a los líderes públicos y privados. Adicionalmente, se encargó de ampliar las redes de educación para generar un mayor flujo de intercambios educativos, cooperación científica y cultural. Sin embargo, se espera que los logros de Hollande y la importancia que había tomado la relación Francia-América Latina no se pierdan con la nueva presidencia de Macron.

A pesar de que el presidente electo quien se posicionara en su cargo el pasado Domingo 14 de Mayo y no le diera un espacio relevante a América Latina en sus discursos, es un político que está de acuerdo con la globalización y una economía de libre cambio, así como manifiesta la importancia de traspasar las fronteras en temas como por ejemplo los derechos humanos, lo cual es un aspecto positivo para nuestra región.

La nueva era de la V República permitiría ampliar, mejorar y construir nuevos acuerdos comerciales, económicos, sociales, educativos y culturales con países latinoamericanos, que se encaminen hacia el desarrollo de la región. Así mismo, se trabajaría porque la región pueda mejorar sus acciones en pro del medio ambiente guiándose por acuerdos relacionados con la Conferencia de París, además de establecer relaciones vinculantes que conlleven a la defensa de los derechos humanos y de la democracia en América Latina especialmente en casos como el de Venezuela actualmente.

Por otra parte, es importante el fortalecimiento de la relación bilateral entre Colombia y Francia, ya que: en primer lugar, Colombia es considerado como el país bisagra de América del Sur. En segundo lugar, Francia puede seguir con la colaboración económica y política para el escenario del posconflicto luego del proceso de paz entre las Farc y el Gobierno Nacional colombiano. Al igual que una apertura de oportunidades para los jóvenes víctimas y desmovilizados que desean reinsertarse a la vida civil. Además de convertirse en un apoyo especial para los diálogos iniciales que se están realizando con ELN.

Lo anterior trae claramente beneficios para ambas regiones, tanto para Francia como para América Latina. Pero especialmente para la V república en tanto, esta podría mejorar sus relaciones geoestratégicas teniendo en cuenta las duras políticas principalmente las migratorias, que ha impuesto el nuevo presidente estadounidense para la región, lo cual ha afectado en cierta medida las relaciones entre Estados Unidos y latinoamérica. En consecuencia el presidente Macron podría expandir la Unión Europea como lo explico en sus propuestas.

Bibliografía
-Estrada, Gaspard. (Febrero 2017). ¿Cuál debería ser la política exterior de Francia en América Latina? Publicado en The New York Times. Recuperado del día 10 de Mayo de 2017, en Link: https://www.nytimes.com/es/2017/02/08/cual-deberia-ser-la-politica-exterior-de-francia-en-america-latina/

 


* Profesional en Política y Relaciones Internacionales (Universidad Sergio Arboleda, Bogotá) con profundización en el área de instituciones políticas . Investigadora. Especialista en gestión pública, políticas públicas, construcción de paz, postconflicto, resolución de conflictos.

Los adultos conservan un mayor apoyo a Macri que los jóvenes

Diferentes encuestadoras registran una diferencia etaria importante en la imagen del Gobierno; lo atribuyen a su estilo de comunicación y a su perfil político.

Globos PRO

¿Se desinflan los globos del PRO? El nivel de aprobación entre los jóvenes enciende una luz de alerta.

>Por Gabriel Sued

Si tuviese que adivinar la postura política de una persona y para deducirlo pudiese hacer una sola pregunta no vinculada directamente al tema, ¿qué preguntaría? ¿Su nivel educativo? ¿Si es de Capital o del interior? No. Un análisis de datos sobre la imagen del Gobierno y del Presidente no deja dudas. La pregunta indicada sería: ¿cuántos años tiene?

No importa la encuesta que se elija, todas muestran una clara línea divisoria: Mauricio Macri y su gestión tienen mayores niveles de aprobación entre los adultos mayores que entre los jóvenes. La brecha se ensanchó en los últimos meses, indican algunos estudios, cuando la popularidad del Presidente creció entre los mayores de 60 y cayó entre los de menores de 30. La información toma más relieve al analizar otras variables, como la zona de residencia, el género o el nivel educativo. En ninguno de esos recortes, la brecha es tan marcada como en la segmentación por edad.

“El macrismo está envuelto de una narrativa moderna e informal pero el centro de gravedad de su respaldo se concentra entre los mayores de 60”, señaló Ignacio Ramírez, director del posgrado de Opinión Pública y Comunicación Política de Flacso, el primero en poner la lupa sobre el tema. “Se insiste sobre la… joven y moderna’ comunicación del Gobierno, pero la penetración identitaria de Macri se encoge entre los jóvenes”, agregó. ¿Por qué? Ramírez arriesgó una hipótesis: “La comunicación excesivamente manufacturada se aleja de los códigos de los jóvenes, que, en su mayoría, fueron socializados durante el kirchnerismo”.

InfografíaConsultados por LA NACION, voceros del Gobierno relativizaron la cuestión y dijeron que “la verdadera divisoria de aguas” que surge de los estudios es entre “la profundización del cambio y la vuelta al pasado”.

Las encuestas difieren, según la consultora, respecto del nivel de popularidad del Gobierno. Pero cinco estudios analizados por LA NACION confirman la grieta entre jóvenes y viejos. El último informe de Poliarquía señala que Macri tiene un 45% de imagen positiva, un 35% de regular y un 20% de negativa. Pero mientras que entre los mayores de 50 años la imagen positiva escala a un 56%, entre los menores de 30 cae al 33%. Veintitrés puntos de diferencia.

Es similar el diagnóstico de Isonomía, la consultora favorita del Gobierno. Según la medición de marzo, el Presidente tenía un 56% de imagen positiva y un 42% de negativa. Entre los mayores de 50, la aprobación ascendía a 61% y la reprobación bajaba a 35%. Una diferencia a favor de 26 puntos, que, entre los menores de 30, se reduce a 10 puntos: un 54% aprueba y un 44% reprueba. Un dato adicional: desde diciembre, la imagen positiva de Macri creció tres puntos entre los adultos mayores y cayó 6 puntos entre los sub 30.

“La tendencia existe, pero se da de manera menos marcada de lo que sucede con Cristina Kirchner, que tiene más respaldo entre los jóvenes y más rechazo entre los más grandes”, analizó Pablo Knopoff. “Se debe a un conjunto de cosas. Los segmentos más grandes son los que más conocen a los políticos, tienen una mirada más crítica y sienten que este gobierno puede responder a sus expectativas”, dijo.

Para Roberto Bacman, titular de CEOP, la respuesta no radica en las políticas públicas, porque el mismo patrón se registraba durante la campaña. “Quizás se debe a que los jóvenes no piensen tanto que el peronismo es el culpable de todos los males del país”, evaluó. De acuerdo con la consultora, la imagen de Macri cayó en todas las edades desde febrero del año pasado. Pero mientras que la negativa pasó de 31% al 47% entre los mayores de 50, escaló de 41,5% al 61% entre los menos de 34.

El fenómeno se confirma en los números de Management & Fit. Casi el 64 por ciento de los que aprueban al Gobierno son mayores de 40 años. “La mayor migración de imagen positiva a negativa se dio en el segmento medio, de 35 a 54 años”, sostuvo Mariel Fornoni. “Es un grupo de gente que participa del mercado de trabajo, que pensó que con Macri iba a estar mejor y que vio caer su poder adquisitivo”, agregó la consultora.

Una hipótesis diferente aportó Analía del Franco: “Pese a que tiene un gran trabajo en las redes, Cambiemos no tiene un espíritu transgresor. Los mayores de 45 años son más afectos al no conflicto y el oficialismo sintoniza con ese perfil”. Según un estudio de su consultora en la provincia de Buenos Aires el nivel de aprobación de Macri estuvo siempre al menos 5 puntos debajo del promedio entre los menores de 30 años y al menos 5 puntos arriba del promedio entre los mayores de 60. Este mes la diferencia entre el respaldo de los jóvenes y de los más grandes confirmó una brecha de más de 25 puntos.

 

LN

Tres consejos para agudizar tu capacidad de observar la comunicación no verbal

Agudizar tu poder de observacion

>Por César Toledo

Lo repito siempre en mis cursos, el primer paso para gestionar con eficacia tu comunicación no verbal es aprender a reconocerla en los demás. Ser capaz de entender y experimentar lo que sienten otras personas, a través de su comportamiento, te sitúa en una posición de ventaja, y facilita mucho las cosas a la hora de identificar y manejar con solvencia tu propia conducta no verbal.

La conclusión no está sacada de ningún manual de autoayuda. La he vivido en primera persona, y por eso me atrevo a compartirla contigo: cuanto mejor comprendo el lenguaje corporal ajeno, más aprendo del mío propio.

Uno de los padres de la divulgación de la inteligencia emocional, Daniel Goleman, sostiene que las personas que disfrutan de un mayor éxito en la vida son aquellas capaces de leer e interpretar correctamente la comunicación no verbal, y además son conscientes de cómo son percibidos por los demás. Así que ya sabes, si quieres comunicarte con eficacia, ponte manos a la obra hoy mismo.

En una anterior entrada ya te expliqué cómo observar correctamente el comportamiento no verbal para acertar y no sacar conclusiones precipitadas. En esta ocasión te propongo tres sencillas técnicas para agudizar tu capacidad de observación. Que no te confunda su simpleza, solo serán útiles si las entrenas con suficiente constancia.

1.- Quítale el sonido a la tele

Así de simple. Prueba a ver tu serie favorita sin audio, y verás cuántos detalles es capaz de traer al plano consciente el procesador no verbal de tu cerebro. Anota el código de tiempo de todo aquello que te llame la atención: sonrisas, caras, gestos, posturas, movimientos… También vale un programa de entretenimiento o un informativo, sobre todo los testimonios personales incluidos en las noticias. No te hará falta escuchar el contenido para entender muchas cosas. Lo importante es que lo tengas grabado, y luego puedas visionarlo con audio para contrastar tus hallazgos. Te sorprenderá el resultado.

2.- Organízate por canales

No quieras verlo todo al mismo tiempo la primera vez. Será más fácil si te organizas por partes, recuerda que la comunicación no verbal se expresa a través de 7 canales principales: expresiones faciales, gestos, posturas, tacto, espacio, apariencia y voz . Empieza por lo que te resulte más sencillo, identificar sonrisas, distinguir emociones básicas en las caras de quienes te rodean , o localizar gestos específicos. Cuando domines un canal, pasa al siguiente. La destreza en la observación se automatizará poco a poco, y acabarás asimilándola sin darte cuenta.

3.- Entrena a diario

Incorpora el entrenamiento a tu vida diaria, en cualquier ambiente o momento. El ejercicio del audio y la tele está bien para empezar en casa, pero convertirte en un buen observador del comportamiento no verbal exige dominar tus habilidades en la vida real, donde no hay posibilidad de darle a la pausa o repasar las imágenes. Plantéatelo como un juego, dedica unos minutos todos los días a observar a los demás en el metro, el autobús, cuando caminas por la calle o en la cafetería. Las salas de espera y los aeropuertos son mis lugares favoritos para entrenar, porque son espacios donde las emociones suelen estar a flor de piel, y los cuerpos cuentan muchísimas cosas.

Infografia Comunicación No Verbal

En conclusión…

Todos podemos ser buenos observadores de la conducta no verbal, es cuestión de tomar consciencia de la misma y saber dónde mirar. Sigue estos sencillos consejos y practica todo lo que puedas. Sin darte cuenta, te convertirás en un magnífico observador, y habrás dado un paso imprescindible para gestionar con eficacia tu propio lenguaje corporal. Y si quieres saber de dónde partes, puedes realizar nuestro test inicial para tener una primera referencia de tu nivel de percepción.

 

Publicado originalmente en: ANV