Susana Malcorra renuncia a la Cancillería

La canciller Susana Malcorra renunció a su puesto este lunes. Lo hizo en conferencia de prensa junto al presidente Mauricio Macri y el jefe de Gabinete, Marcos Peña. “Malcorra se va por temas personales”, dijo el Presidente antes de iniciar la conferencia de prensa y le agradeció su paso por la gestión. En su lugar asumirá Jorge Faurie, actual embajador argentino en París.

Susana Malcorra

Susana Malcorra ya no es la canciller argentina (TELAM)

“Va a seguir siendo asesora, con rango de ministro, va a seguir ayudando”, dijo Marcos Peña. “La vamos a extrañar. Ella va a seguir siendo del equipo desde España, donde vivirá”, agregó el jefe de Estado.

La Canciller explicó que la decisión es para estar más cerca de su marido que vive en España y del que dijo que ha estado demasiado tiempo separada por su trabajo.

El cambio del cargo se oficializará el 12 de junio. Primero Malcorra hará un viaje a Washington en una reunión de la OCDE. Además, reiteró su opinión de que en los EE.UU. tiene que haber un embajador de carrera.

“A Faurie le deseo lo mejor, es parte de mi equipo”, dijo Malcorra. “Este es el máximo desafío profesional que tuve y el máximo honor por representar a los argentinos en el mundo”, agrego.

La ex Canciller dijo que dijo que el área que abandona, está en condiciones de seguir con todos los desafíos[1].

La carrera de Malcorra

Ingeniera, nacida en Rosario, en 1954, tiene una extensa carrera en el sector privado.

Trabajó en IBM y en 1993 ingresó a Telecom Argentina, empresa de telecomunicaciones entonces recientemente privatizada, y donde llegaría a ser directora general. En septiembre de 2004 pasó a ser directora ejecutiva adjunta del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, y en otros puestos de la ONU. Fue jefa de Gabinete del ex secretario general del organismo, Ban Ki Moon.

Se incorporó al Gabinete nacional con la asunción de Macri, el 10 de diciembre de 2015. Intentó sin éxito ser la sucesora de Ban Ki Moon al frente de la ONU, candidatura que contó con todo el apoyo de Macri.

Pero es importante remarcar, que Malcorra enfrenta la grave acusación de haber utilizado fondos públicos en su “campaña” para liderar el organismo internacional[2].

Malcorra y Ban Ki Moon

Malcorra y Ban ki Moon

¿Las verdaderas razones de un alejamiento anunciado?

Según afirman algunos analistas, su paso por la Cancillería no fue “todo color de rosas”, y no justamente por roces que haya tenido con otros países u otros diplomáticos, sino más bien por las diferencias manifiestas que ha tenido con el macrismo, pero en lo que hace a políticas internas vinculadas a la dictadura cívico militar.

Políticas internas que, por cierto, Malcorra jamás ha defendido en foro internacional alguno; por ejemplo, en lo que respecta a la cantidad de desaparecidos entre 1976 y 1983, que el Gobierno pretende reducir a un número indefinido[3].

Mientras ministros y funcionarios de menor rango e incluso el Presidente de la Nación negaron los 30 mil desaparecidos, la funcionaria se negó reiteradamente a plantear semejante duda: “Yo he usado, estando en el exterior, en Naciones Unidas, el número de 30 mil como referencia”, sostenía el año pasado en una entrevista que concediera a Perfil.

En la misma entrevista, advertía: “Yo personalmente no uso el concepto de guerra sucia. Creo que hubo un enfrentamiento asimétrico, que obviamente le da una responsabilidad al Estado distinta a la de otros jugadores” en ese sangriento período.

Incluso fueron y son manifiestas las diferencias que mantienen Malcorra y Macri respecto a la situación de Venezuela: mientras la canciller buscaba una posición ‘diplomática’ de la Argentina, el Presidente pretendía ir ‘con tapones de punta’ hacia el gobierno de Nicolás Maduro.

Recordemos además, que durante los últimos días del año 2016, se produjo el alejamiento de numerosos funcionarios cercanos a Malcorra[4].

Voces contra Malcorra

La aparentemente “sorpresiva” renuncia de la canciller, también levantó voces en la oposición.

Alicia Castro, ex embajadora argentina en el Reino Unido y Venezuela, aseguró que Malcorra “fue la peor canciller de la historia argentina”. Según argumentó la funcionaria del kirchnerismo, Malcorra “protagonizó una serie de papelones, tropiezos y desaciertos que colocaron muy mal a la Argentina en el mundo”[5].

En tanto Para Héctor Recalde, jefe del bloque de diputados del FPV, “Odebrecht no es ajeno” a la renuncia de Susana Malcorra. Recalde no cree en los “temas personales” que mencionó la ex canciller para justificar su salida del cargo[6].


NOTAS:

[1] CLARIN: https://www.clarin.com/politica/renuncio-canciller-susana-malcorra_0_S1MrzyqWb.html

[2] PERFIL: http://www.perfil.com/politica/acusan-a-malcorra-de-usar-fondos-publicos-para-su-candidatura-en-la-onu.phtml

[3] DIARIO REGISTRADO: http://www.diarioregistrado.com/politica/las-verdaderas-razones-de-la-inesperada-renuncia-de-susana-malcorra_a592c732ad669e67b19cf40a3

[4] PERFIL: http://www.perfil.com/politica/designan-un-nuevo-vicecanciller-en-reemplazo-de-foradori.phtml

[5] LA CAPITAL: http://www.lacapital.com.ar/politica/alicia-castro-aseguro-que-malcorra-fue-la-peor-canciller-la-historia-argentina-n1406193.html

[6] PERFIL: http://www.perfil.com/politica/hector-recalde-cuestiono-la-renuncia-de-susana-malcorra-odebrecht-no-es-ajeno.phtml

Elecciones en Francia: ¿Quién es Emmanuel Macron?

Macron 2017

>Por Andrés Fernández*

Con menos de cuarenta años, es la primera vez que Emmanuel Macron se presenta como candidato en un proceso electoral. Y sin pertenecer (según sus propias afirmaciones) a ningún partido político, triunfó este domingo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Francia, lo que le garantiza disputar el máximo cargo en la segunda vuelta de mayo.

Con 23,75% de los votos, este candidato atípico se enfrentará en el balotaje a Marine Le Pen, quien con 21,53% fue la segunda candidata mejor votada de la jornada del domingo 23.

Pero, ¿quién es Emmanuel Macron? ¿Cómo logró en menos de un año posicionarse como favorito en la segunda economía de la Unión Europea? ¿Y realmente es la opción más firme para vencer a Le Pen?

Veamos entonces quién es Macron

Macron saltó a la escena política primero como asesor económico del presidente socialista François Hollande y, desde 2014 como su ministro de Economía. Como es de público conocimiento, antes había trabajado como banquero de inversión en Rothschild & Cie.

Hace tan sólo un año, durante el mes de abril y sin haber dejado aún su cartera en el gobierno, lanzó el movimiento En Marche! (¡En marcha!) con un acto público en Amiens, su ciudad natal, en el norte del país.
En aquel momento aseguró que su intención era superar las diferencias tradicionales entre la izquierda y la derecha.
“Refundar desde abajo, de manera sincera, auténtica, verdadera. La idea de este movimiento político es una dinámica: ante el bloque de la sociedad, intentar avanzar”, afirmó en Amiens.

Macron se presenta como liberal en lo social, partidario de la desregulación económica y defensor a ultranza del actual modelo de Unión Europea. Cuando en noviembre pasado, seis meses después de la creación de En Marche!, el ya exministro anunció su candidatura, algunos analistas franceses vieron en esa decisión un salto al vacío.

Sin embargo, a medida que avanzó la campaña presidencial, Macron afianzó su liderazgo en las encuestas. Este domingo en tanto, confirmó su lugar en el balotaje contra la candidata del Frente Nacional.

Pero, ¿quién resultará vencedor en este duelo?

Macron se presenta como la mejor opción

“Hay gente que argumenta que Macron es la mejor opción para frenar a Marine Le Pen porque al ser más centrista puede recabar apoyos tanto a izquierda como a derecha”, según afirma el profesor Philippe Marlière, de la University College London en diálogo con BBC MUNDO. “Sin embargo, también se dice que su punto débil es que no se sabe bien de dónde viene, que no tiene experiencia… mientras que Le Pen es una buena competidora”, agrega.

No obstante, la mayor parte de los analistas duda de las posibilidades reales de Le Pen de llegar a la presidencia: en una segunda vuelta, señalan, la candidata del FN tendrá difícil superar el 50% de los votos necesarios para vencer.

Proyecciones segunda vuelta

Proyecciones para la segunda vuelta. G. Elliot Morris, The CrossTab.

Francia, elecciones y una situación inédita

En cualquier caso y más allá del resultado, las viejas claves de lectura política en Francia parecen no servir para interpretar concienzudamente los comicios realizados ayer.

La irrupción de Macron, la fortaleza de Le Pen, el ascenso de Mélénchon y la debilidad de los principales partidos tradicionales caracterizó a la jornada electoral francesa. Tal es de novedoso el escenario, que ninguno de los dos partidos tradicionales que se reparten el poder desde la instauración de la V República tendrá participación en la elección definitiva.

El segundo punto a destacar, obviamente, es el ascenso y triunfo de un movimiento político que no está constituido como partido y que no cuenta con representantes electos. Planteará sin duda, un desafío para Macron en caso de ser electo presidente; ya que dependerá para gobernar del apoyo de diputados de otros grupos, al menos hasta las elecciones legislativas de junio.

Para explicar la popularidad de Macron, sería necesario comprender la profunda crisis de representación que atraviesan los partidos tradicionales. Mientras el ganador de las primarias socialistas, Benoit Hamon, fue considerado como “demasiado de izquierdas” para muchos de sus históricos votantes, el conservador François Fillon perdió su condición de favorito en los sondeos por su presunta implicación en una serie de escándalos de corrupción que repelieron importantes apoyos.

Un voto descontento

Ante la evidente crisis de los grandes partidos, las denuncias cruzadas de corrupción y una imagen profundamente corroída de las clases políticas el líder de En Marche! se posiciona como una alternativa novedosa.
Desde la otra vereda, el Frente Nacional busca convencer también a los descontentos y desilusionados, pero en clave nacionalista con algunos postulados extremos que numerosos analistas no dudan en calificar como fascistas.

En todo caso, sería interesante aquí poner un signo de pregunta ante afirmaciones de algunos periodistas y académicos que proponen calificar a estos dos candidatos como “populistas”. Pareciera que cualquier liderazgo que no responda a las estructuras partidarias y mandatos políticos “herederos” del liberalismo, es automáticamente considerado como populista. El debate queda pues, abierto a consideraciones.

Sin embargo, es difícil encuadrar a Macron fuera del “establishment” político y económico francés. Es en definitiva, un “hombre del sistema”. Las grandes empresas y los grandes medios apostaron por “el representante del centro”, a veces solapadamente y otras, no tanto.

Es posible entonces, que el ganador de la primera vuelta se constituya en el principal garante de una serie de políticas que se aplican en Francia desde hace (al menos) veinte años. El principal éxito de Macron, es quizás, haber construido una imagen innovadora, juvenil, capaz de aglutinar apoyos más allá de las fronteras partidarias. Esa imagen puede verse opacada en parte, si se vincula demasiado con los líderes de la “vieja política” y su impulso renovador, puede perder fortaleza ante la candidata del Frente Nacional que parece tener muy en claro a “qué se juega” en esta segunda vuelta presidencial.

Desarrollo electoral del Frente Nacional

Desarrollo electoral del Frente Nacional desde 1974

 

Ver también:

  1. ¿Quién es el candidato francés Emmanuel Macron?
  2. El programa, de izquierdas y derechas, de Emmanuel Macron
  3. Emmanuel Macron: El fenómeno político de las elecciones 2017
  4. ¿Quién es Emmanuel Macron, el nuevo rostro de la política francesa?
  5. Emmanuel Macron, un OVNI de la política que pulverizó todas las reglas conocidas
  6. ¿Quién es Emmanuel Macron, el nuevo candidato a la presidencia de Francia?

*Director de MIX POLÍTICO

Ganó Trump: ¿y ahora qué?

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>Por Andrés Fernández

Luego de culminar el proceso electoral “más salvaje de la historia” según algunos analistas norteamericanos, el magnate de frondosa cabellera rubia fue electo presidente. Más allá de los resultados electorales objetivos, intentaremos aquí realizar un resumen del camino transitado hasta llegar a la definición que todo el mundo observó con enorme expectativa; para luego ensayar algunos interrogantes que surgen a partir de ahora.

 

¿QUIÉN ES DONALD TRUMP?

Pero empecemos por el principio. A pesar de que es el flamante presidente del Estado más poderoso del mundo, para algunas personas es aún un personaje desconocido. O por lo menos, desconocido como dirigente político.

Trump nació en Nueva York hace setenta años. Fue uno de los cinco hijos de Mary Anne MacLeod y de Fred Trump, que se casaron en 1936.

Luego de un breve paso por la Universidad de Fordham en el Bronx durante dos años, continuó sus estudios en la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania para iniciar su carrera en los negocios en la empresa de bienes raíces de su padre.

Excepto durante un breve momento en la década del noventa, cuando se declaró en bancarrota comercial, Trump no dejó de acrecentar su fortuna.

Según la revista Forbes su valor neto es de US$4.500 millones. Wealth-X dice que es US$4.400 millones, mientras que el índice de Bloomberg dice que es sólo US$2.900 millones. En cualquier caso, Trump afirma que “tiene mucho más”.

Con los años, se dedicó a invertir en hoteles, casinos, desarrollos inmobiliarios, la “industria” relacionada al golf y el espectáculo. Tanto es así, que se lo relaciona inmediatamente con el reality show “The Apprentice”.

Según afirman analistas económicos, Trump obtuvo de su padre no sólo financiación, sino también su estilo de negociación[1]. En este punto, es de esperar que intente continuar con el mismo estilo desde el máximo cargo ejecutivo de los Estados Unidos, con consecuencias inciertas.

En síntesis, su fortuna proviene de numerosas fuentes de inversión pero quizás la más relevante, esté constituida con los ingresos obtenidos por el uso de licencias con su nombre. La principal fortaleza de Trump, es justamente su propio nombre, utilizado a lo largo y a lo ancho del planeta, pero especialmente en su propio país.

Quizás eso explique como el “relato Trump”, ahora catalogado como populista, pudo penetrar en la sociedad estadounidense y romper con la tradición de las elites dirigentes de ambos partidos mayoritarios.

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TRUMP: EL CANDIDATO

Donald Trump, presentaba oficialmente su candidatura a presidente en junio del año 2015[2]. En su discurso, denunciaba la decadencia económica de los Estados Unidos y la ineficacia de la administración Obama en política exterior, especialmente, en Oriente Próximo.

Una de sus críticas más poderosas, estaban dirigidas a la élite política estadounidense afirmando que sólo alguien como él, desligado a la política y sus falsas promesas, era capaz de reorientar el rumbo del país: “¡Yo devolveré a EE UU su grandeza!”, afirmaba.

En aquel momento, Trump se situaba a mitad de tabla en la pugna por la Casa Blanca, según los sondeos relevados por Real Clear Politics[3].

Con el correr de la campaña electoral, el candidato se fue consolidando cada vez más. En primer lugar, derrotando a sus contendientes dentro del Partido Republicano. Incluso quienes denostaban sus verdaderas posibilidades, empezaron a ver con recelo el crecimiento del ahora electo presidente. Entre los republicanos, los principales dirigentes comenzaron a operar contra Trump en un intento desesperado por detener una inminente nominación oficial[4].

En cualquier caso, lo más llamativo de la campaña electoral, fue que el candidato republicano no modificó su esencia. Agresivo, sin filtros y haciendo gala del mismo personaje que los estadounidenses habían conocido en los medios de comunicación, Trump realizó numerosas declaraciones públicas que despertaron igual cantidad de resistencias.

El primer “escándalo”, se desató cuando planteó (sin pelos en la lengua) que en el caso de ser electo presidente, levantaría un “muro” en la frontera con Méjico y que además lo pagaría dicho país[5]. Después siguieron denuncias sobre el uso de armas, su destrato hacia las mujeres, su recurrente burla hacia personas con discapacidad y su posición respecto a la política inmigratoria.

En el caso de la política exterior, Trump mostró un claro mensaje. En primer lugar, hizo responsables tanto al presidente Obama como a Hillary Clinton sobre la expansión del ISIS y la crisis en Medio Oriente. Por otro lado, se mostró reacio a los procesos de integración económica y política, con especial énfasis en la conformación del NAFTA (lo llamó “el peor acuerdo de la historia”), los acuerdos Transpacífico y el sostenimiento de la OTAN[6].

Uno de los puntos que más se le criticó al candidato republicano, fue la supuesta ausencia de un plan económico sumado a su presunta impredecibilidad[7] [8].

Por último, recordemos que no fueron menores las críticas receptadas respecto a la evidente “irascibilidad” de Trump ante el intercambio en los debates[9] o en las redes sociales. Tanto es así, que el New York Times le dedicó una sección especial recopilando todos los insultos hacia “personas, lugares o cosas”[10].

PERO ENTONCES ¿POR QUÉ GANÓ TRUMP?

Curiosamente es el interrogante que más se repitió a lo largo y a lo ancho del mundo. Analistas, catedráticos y “opinólogos” por igual, siguen rastreando las razones de algo que parecía imposible. De la misma manera, surge cada vez con mayor fuerza, una potente crítica a las encuestas; a su fiabilidad y validez para analizar procesos electorales.

Lo real y concreto, es que los medios de comunicación también se hacen eco del mencionado interrogante. Muchos de esos medios (particularmente, los del país del norte y sus repetidoras asociadas) adoptaron una posición más que crítica ante la candidatura de Trump.

Pero ensayando una respuesta, es evidente que no hay una sola causa. Y aún si señalamos algunos puntos que consideramos relevantes, de seguro que quedan elementos por analizar.

En primer lugar, Donald Trump recibió apoyos masivos de los blancos de clase media y media baja, trabajadores de ciudades medianas y/o de las zonas rurales del centro del país. Tal es el contraste con la candidata demócrata, que Hillary triunfó en 31 de las 35 ciudades más pobladas. En este sentido, habría que pensar e inducir porqué el discurso anti-inmigración triunfó en los grupos mencionados.

En segundo lugar, es importante ver como Florida no se volcó de manera determinante a favor de Hillary Clinton como anunciaban algunas encuestas. Pero todos pasan por alto, que el voto “latino” o “hispano” no está constituido de manera homogénea, ya sea por origen y/o por pertenencia socio-económica. Para algunos tuvo mayor peso el acercamiento de la administración Obama con Cuba que el supuesto “racismo” de Trump y sus seguidores…

El tercer elemento, que el candidato republicano explotó con éxito, es el creciente rechazo a la clase dirigente, a una elite o casta alejada cada vez más de los ciudadanos. Por eso llegó como “outsider” y triunfó aún contra la estructura de su propio partido. El discurso anti-sistema (por lo menos, el vigente en el país del norte), característico de las exposiciones de campaña de Trump tuvieron su contracara en la candidatura de Bernie Sanders (socialista en el Partido Demócrata), que también señalaba el agotamiento de un modelo que beneficia exclusivamente a los ricos y poderosos.

Dos cuestiones a señalar en este punto: hubiera sido interesante ver una confrontación Sanders – Trump, pero el primero perdió en elecciones primarias con Clinton. Por otra parte, resulta llamativo observar que la ciudadanía se exprese contra la clase dirigente y vea en Trump un modelo de éxito. Millonario y empresario, que no paga impuestos y que se declaró a favor de recortar los gastos en el Sistema de Salud y que sin embargo, encontró masivos apoyos en las clases populares. Pareciera ser, que Trump se convirtió, en el portavoz de una supuesta renovación del mito del “sueño americano”. Queda por ver, si también ocupa el lugar de paladín de una nueva versión del “destino manifiesto”.

Finalmente, señalar algo que emerge como característica de los sistemas político-electorales contemporáneos. La discusión política adquiere elementos de la industria del entretenimiento: los debates entre candidatos, apuestas, “mercado” de encuestas; todo queda subsumido en un escenario donde los más aptos son los más preparados para el show. Por lo menos, eso demuestra en parte, la campaña mediática de ésta elección.

Quizás Trump lo supo desde el primer momento. Nada mejor para la política-espectáculo, que un showman cercano al público.

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SI, PERDIÓ HILLARY CLINTON ¿Y AHORA QUÉ?

El presidente electo ya fue catalogado como misógino, racista, agresivo e irascible. Al mismo tiempo, los opositores lo ubican como un claro exponente del “populismo” conservador. Sea cuales fueren las “etiquetas” elegidas para describir a Trump, lo importante a indagar ahora es cuál será el rumbo que tomará su administración a partir de su asunción oficial.

Igualmente, no parece el momento de expresar conclusiones determinantes, todo lo contrario. Es quizás el momento oportuno de pensar más interrogantes, particularmente por su incidencia en nuestra región, como por ejemplo: ¿cuál será el plan económico? ¿Cómo procederá ante los TLC y la política exterior? ¿Cuál será su estrategia militar y de defensa? ¿Cómo será su relación con Latinoamérica? ¿Y con Europa?

Por otra parte, aparecen otros interrogantes más ligados a la política interna, como por ejemplo: ¿cómo se reconfigurará el sistema de partidos en los Estados Unidos? ¿Hay espacio para el surgimiento de terceras fuerzas? ¿Cómo será su relación con el Partido Republicano y sus líderes?

Un nuevo tiempo parece estar comenzando, pero es aún temprano para saberlo.

 

 

[1] Ver http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/04/160413_economia_origen_fortuna_trump_lf.shtml

[2] Ver http://www.telam.com.ar/notas/201506/109114-donald-trump-candidatura-presidente-estados-unidos.html

[3] Ver http://www.realclearpolitics.com/epolls/latest_polls/

[4] Ver http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/03/160303_eeuu_elecciones_romney_republicanos_contra_trump_ep.shtml

[5] Ver http://verne.elpais.com/verne/2016/11/09/articulo/1478663733_305924.html

[6] Ver http://www.democracynow.org/es/2016/7/28/titulares/trump_threatens_to_abandon_nato_allies_if_countries_don_t_pay

[7] Ver http://expansion.mx/economia/2016/11/01/370-economistas-piden-no-votar-por-trump-aunque-clinton-tampoco-los-convence

[8] Ver http://www.lanacion.com.ar/1942434-los-economistas-afirman-que-hillary-garantizaria-un-mayor-crecimiento-economico-para-eeuu-y-el-mundo-que-trump

[9] Ver http://mixpolitico.com.ar/post/hillary-clinton-y-donald-trump-se-cruzaron-en-el-ultimo-debate-presidencial/

[10] Ver http://www.nytimes.com/interactive/2016/01/28/upshot/donald-trump-twitter-insults.html?_r=2

Discursos: Macri ante la Asamblea General de Naciones Unidas

El presidente Mauricio Macri realizó su exposición ante la 71° Asamblea General de las Naciones Unidas y, en contraste con la última intervención de la entonces presidenta Cristina Fernández, el líder del PRO, sólo utilizó algo más de 1600 palabras en todo su discurso. Pero más allá de la extensión (y de los estilos), es posible observar algunas diferencias sustanciales en relación a diversos ejes.

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>Por Andrés Fernández

Recordemos que hace aproximadamente un año, CFK inició su discurso retomando la entonces reciente Resolución de la ONU referida a las condiciones y principios básicos de las reestructuraciones de deuda externa. Nuestro país se encontraba en pleno enfrentamiento con los llamados “fondos buitres” y la presidenta destacaba los puntos más importantes de dicha resolución.
Macri en tanto, optó por una mirada más general en su alocución. Pero destacó entre otras cosas, la vuelta del financiamiento externo y la llegada de inversiones. “Normalizamos la macroeconomía, comenzamos a fortalecer las relaciones con nuestros vecinos, y nos estamos vinculando de forma madura con el resto de los países y los organismos multilaterales. Y ya se están empezando a ver los resultados: volvimos a los mercados internacionales de crédito y muchas empresas han demostrado que confían en la Argentina; cada día se anuncian más inversiones, que se van a traducir en empleos y pondrán al país en el camino de la expansión de la economía”.
En éste punto, será tarea para los analistas políticos y económicos, observar el alcance de lo que significa “normalizar” más allá de la evidente comparación con una supuesta “anormalidad” sostenida por el gobierno anterior. Llama la atención entonces, que se haya evitado hablar de “estabilidad”.

DE DATOS Y ESTADÍSTICAS

Más llamativo aún, si analizamos detenidamente el discurso de Macri, es la ausencia absoluta de datos. Ni estadísticas, ni números. Ninguna estimación porcentual, relativa o real del sistema económico, o de los índices sociales.
Claro está, que Cristina hacía uso intensivo de “los números” en cada uno de sus discursos públicos; en ese terreno se sentía cómoda y “preparada”. De la misma manera, sería muy arriesgado afirmar que es una obligación de un presidente en funciones, citar datos para referenciar u otorgar validez a expresiones que pueden ser interpretadas como frases hechas, lugares comunes o simples expresiones de deseo. Resulta entonces extraño, que Mauricio Macri optara por evitar totalmente ese camino. En todo caso, dicha práctica discursiva responde a una estrategia.
De cualquier manera, la referencia al sistema financiero internacional, es un eje compartido por ambos discursos. Para hablar de desendeudamiento en el caso de CFK y para afirmar la “vuelta a los mercados internacionales de crédito”, en el caso del presidente Macri.

LATINOAMÉRICA Y LAS POLÍTICAS SOCIALES

Es importante destacar el guiño que MM realizó a las políticas sociales desarrolladas por los gobiernos latinoamericanos; a pesar de que algunos podrían ubicarlo en las antípodas de los gobiernos que impulsaron dichas políticas en algunos de nuestros países: “…en los últimos años Latinoamérica hizo grandes esfuerzos para reducir la pobreza, gracias a políticas sociales robustas y a las condiciones económicas internacionales muy favorables. Pero hoy el contexto es diferente pues todos los países hemos visto disminuir nuestro crecimiento y el comercio global muestra un desempeño magro. En el plano regional la balanza comercial es menos favorable y la inflación castiga a los que menos tienen, pero en la Argentina somos optimistas”.

EL TERRORISMO

Uno de los ejes sobre los que giró la mayoría de las intervenciones en la 71° Asamblea general de Naciones Unidas, fue justamente el del terrorismo internacional. El presidente Macri, tuvo algunas palabras para éste tema: “vivimos en un mundo cada vez más violento, donde el extremismo radical amenaza a inocentes y a población vulnerables. Recuerdan, en 1992 y 1994, Argentina fue víctima del terrorismo internacional con dos atentados, de los que esperamos mayor colaboración internacional para su esclarecimiento y castigo a los culpables. Mi país condena a todo grupo, que con su accionar busque promover el terror, en cualquier lugar del planeta”. Al mismo tiempo que expresó como solución para enfrentar las condiciones que alimentan a las células terroristas, el desarrollo de políticas de inclusión a nivel global.
En su momento, CFK también utilizó un tiempo importante de su discurso para referirse al terrorismo. Pero optó por puntualizar en los pormenores de la investigación por el atentando a la sede de la AMIA, el caso Nisman, el memorándum de entendimiento con Irán y las repercusiones internas y externas de dicho instrumento.

MALVINAS Y LA CUESTIÓN DE LA SOBERANÍA

Una de las expresiones más cuestionadas por algunos especialistas, dirigentes de la oposición y ciudadanos en redes sociales, fue la relacionada a la cuestión Malvinas. En su discurso, MM subrayó: “…reitero, nuestro llamado al diálogo con el Reino Unido, como mandan tantas resoluciones de esta organización para solucionar amigablemente la disputa de soberanía, que tenemos – hace casi dos siglos – por las Islas Malvinas, Georgia del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Hemos dado muestras de interés en avanzar en nuestra relación bilateral, que puede y debe ser mutuamente beneficiosa. Por eso confiamos, también, que será posible activar una solución definitiva a este prolongado diferendo”.
Aquí debemos detallar, que en su discurso del año pasado ante la 70° Asamblea General, CFK no hizo mención a la cuestión Malvinas. En cambio, si se refirió al tema en la 69° Asamblea General.

PUNTOS EN COMÚN: ¿COINCIDENCIAS O SÓLO DISCURSO?

Para finalizar éste resumen sobre el discurso del presidente MM y sus diferencias con la última intervención de CFK ante la ONU, es importante señalar algunas coincidencias.

  1. En primer lugar, la referencia al papa Francisco como líder indiscutido en un mundo cada vez más fragmentado y complejo.
  2. En segundo lugar, la decisión de expresarse como parte de una región que comparte lazos y vínculos. Que Argentina es un país que se caracteriza por el respeto a la diversidad y a la convivencia pacífica de los pueblos.
  3. Por último, el llamado a la PAZ como política que guíe la relación entre los países.

Como podrán observar, estas líneas tienen un interés más descriptivo que analítico y el sólo objetivo de plantear el debate en algunos ejes. Será tarea de especialistas técnicos y políticos, profundizar sobre el discurso presidencial en Nueva York y sus derivaciones futuras. Quedan indudablemente varios temas para analizar, como por ejemplo la recepción de refugiados, el envío de fuerzas de paz a territorios en conflicto, la postulación de Susana Malcorra a la Secretaría General de la ONU, las políticas relacionadas a energías renovables, etc.

Un dato de color: Macri no habló en ningún momento de “populismo”.

Pueden descargar los discursos completos aquí: MAURICIO MACRI / CRISTINA FERNÁNDEZ

 

Turquía y el golpe de estado

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>Por Andrés Fernández

Un golpe de Estado fallido sumió en la noche de este viernes en un verdadero caos a Turquía, un aliado estratégico para Europa y miembro de la OTAN. Sectores de las fuerzas armadas se sublevaron para tratar de hacerse con el poder en el país y decretaron la ley marcial. Cerca de siete horas después el presidente Recep Tayyip Erdogan apareció ante los medios de comunicación para dar por sofocado el golpe y advirtió de que “los involucrados pagarán un alto precio”. Sin embargo, (según expresan diversas fuentes locales) la inestabilidad permanece en las principales ciudades del país, la capital, Ankara, y Estambul. Y el Ejecutivo ha llamado a sus seguidores a que continúen en la calle para evitar nuevas intentos golpistas. Desde el entorno de Erdogan, aseguran que hay 265 muertos, entre ellos 104 golpistas y 47 civiles.

Las horas que siguieron al golpe han sido sangrientas. Además de los 104 presuntos golpistas muertos, el jefe de las Fuerzas Armadas de Turquía en funciones, Umit Dundar, ha cifrado en 161 los policías leales y los civiles fallecidos durante la rebelión militar. Mientras que habrían detenido a 2.800 efectivos del ejército que participaron de las acciones.

En su aparición pública, el presidente Erdogan dijo que habían tratado de derribar su avión con los F-16 del ejército y que bombardearon su hotel justo cuando ya había salido. Sin embargo, el mandatario insistió en que “esto terminará bien” e hizo una llamada a los golpistas: “Son nuestros hijos”. “Es inaceptable que dirijan sus armas contra padres, madres e hijos. Si apuntan las armas al pueblo que se las dio, pagarán las consecuencias”, señaló.

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Erdogan hablando ante los medios en Estambul durante el golpe. AFP

Paralelamente, la llamada de Erdogan a la población a defender el poder “democrático” derivó en enfrentamientos a tiros en Ankara y Estambul, según afirma el diario EL PAÍS. En tanto, la agencia progubernamental Anadolu informó de que 17 policías de las fuerzas especiales fueron asesinados en una academia de policía en la capital. En esa misma ciudad varios tanques dispararon en las inmediaciones del Parlamento turco y un avión de combate utilizado por los golpistas fue derribado. También se escucharon bombas lanzadas desde los aviones de combate que sobrevolaron Ankara.

Los movimientos comenzaron en torno a las diez de la noche cuando camiones de transportes de tropas se estacionaron a la entrada de los puentes que cruzan el estrecho del Bósforo en Estambul y los cerraron al tráfico. Inmediatamente después, en Ankara, los blindados y los tanques se posicionaron en las calles y varios aviones cazas pasaron en vuelo rasante sobre la capital. Las operaciones determinaron además, que un pelotón de soldados golpistas se dirigiera al Estado Mayor y con el apoyo del fuego aéreo de un helicóptero de guerra Sikorski penetrara en el edificio y tomara como rehén al jefe del Estado Mayor, el general Hulusi Akar.

Todo se desarrolló con gran rapidez y en medio de una gran confusión, según afirman periodistas locales. Pero, en general, de acuerdo a lo planificado con los golpistas. Como en anteriores asonadas, rodearon varios edificios importantes en la estructura del Estado e instalaciones como el Aeropuerto de Estambul y se hicieron con el control de la radio y televisión pública TRT donde, obligaron a una presentadora a leer un comunicado en el que afirmaban haber tomado el poder ante las “amenazas” a las que se enfrenta Turquía, y calificaban al presidente Erdogan de “autócrata, incapaz y traidor”.  De la misma manera, anunciaron un toque de queda en todo el país.

Un dato que parecen compartir analistas internacionales, es que los militares sublevados desconocieron o por lo menos subestimaron el apoyo popular que el presidente Erdogan, aún conserva en un vasto sector de la sociedad turca. En un momento clave, el presidente apeló a sus seguidores a defender la democracia. Quienes respondieron a pesar de la confusión generalizada y de la intervención en las comunicaciones.

Miles de personas comenzaron entonces a llenar las plazas con banderas de Turquía, mientras desde las mezquitas se hacían llamadas a defender al Gobierno democráticamente electo. La gente tomó las plazas y se subió sobre los blindados del Ejército. El dato es que salvo algunos disturbios aislados (como en uno de los puentes sobre el Bósforo), los militares no abrieron fuego sobre los manifestantes.

En el concierto internacional, los países más poderosos llamaron a evitar la violencia, mientras que la ONU, la UE, la OTAN y Rusia hicieron declaraciones en favor del respeto de la ley.

Los principales personajes en ésta historia

Binali Yildirim, en mayo pasado.

Binali Yildirim, en mayo pasado. AFP

El primer ministro, Binali Yildirim, tomó las riendas del Gobierno el pasado mayo, en sustitución de Ahmet Davutoglu, forzado por el presidente turco Recep Tayyip Erdogan a renunciar a su cargo por considerarlo no lo suficientemente afecto a sus planes de convertir Turquía en una república presidencialista. Yildirim es un hombre de probada lealtad al presidente turco, al que ha acompañado desde su época como alcalde de Estambul en la década de 1990. Hasta su nombramiento como primer ministro ejerció de ministro en varios gobiernos del AKP.

Hulusi Akar, en mayo pasado.

Hulusi Akar, en mayo pasado. EFE

 El actual jefe del Estado Mayor, Hulusi Akar, fue nombrado para su puesto en 2015 durante el Consejo Militar Supremo, la reunión entre las cúpulas del Gobierno y las Fuerzas Armadas que cada año decide las promociones y expulsiones del Ejército. Precisamente la de este año se preveía peliaguda puesto que, de acuerdo a diversas informaciones, el Ejecutivo habría preparado un plan para retirar del estamento castrense a numerosos militares contrarios a los gobernantes turcos. El mayor mérito de Akar ha sido precisamente su perfil bajo y su silencio durante los juicios contra presuntas tramas golpistas que, entre 2007 y 2014, diezmaron la cúpula militar. De ahí y porque Erdogan lo sentía un hombre cercano o al menos tolerante con los islamistas fue elegido para el puesto. Fue tomado como rehén por los golpistas.

Fethullah Gülen, en 2013.

Fethullah Gülen, en 2013. REUTERS

Fethullah Gülen, quien vive en un exilio autoimpuesto desde el golpe militar de 1997 contra el gobierno islamista de Necmettin Erbakan, dirige una comunidad islámica que comenzó a extenderse en los años 1980 hasta convertirse en una gran red a la que estaban afiliados numerosos empresarios y burócratas y que contaba una vasta estructura de medios de comunicación y escuelas. Aliado con Erdogan durante sus primeros diez años al frente del poder, los gülenistas se infiltraron en la judicatura, la policía y según algunas fuentes en parte también en las Fuerzas Armadas, aunque en un número reducido. Estos burócratas ayudaron al gobierno islamista a reducir el poder de los militares, pero posteriormente Erdogan se volvió contra su aliado, al que acusa de dirigir una organización terrorista que quiere derrocarlo del poder. Miles de policías, jueces y fiscales presuntamente miembros de la cofradía han sido expulsados de sus cargos, y medios de comunicación y empresas gülenistas intervenidas por el Gobierno.

Kemal Kilicdaroglu, en 2014.

Kemal Kilicdaroglu, en 2014. REUTERS

 El partido de Kemal Kiliçdaroglu, el Republicano del Pueblo (CHP, en sus siglas turcas, socialdemócrata), ha sido tajante al rechazar el intento de golpe militar, pero no por sintonizar precisamente con Erdogan. Al revés, esta formación, heredera directa del partido único fundado por Atatürk, no ha dejado de denunciar el poder cada vez más omnímodo que iba atesorando el presidente islamista. Principal líder de la oposición desde 2010 –oposición laica, contraria, entre otras cosas, a la islamización rampante de las escuelas-, la falta de carisma de Kiliçdaroglu ha jugado en su contra, impidiéndole aumentar el caudal de votos. Sin embargo, ha logrado modernizar el partido y alejarlo del estamento militar, más kemalista, en el que se instaló su antecesor al frente del CHP, Denis Baykal. Al pronunciarse ayer sobre la intentona golpista, Kiliçdaroglu fue tajante al defender el orden constitucional: “Turquía ha sufrido mucho en el pasado a causa de los golpes de Estado. Estamos con la democracia y la República”.

Abdulá Gül, en 2007.

Abdulá Gül, en 2007. REUTERS

 De formación tecnócrata, estrecho colaborador de Necmettin Erbakan —el precedente islamista del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, en sus siglas en turco)— y posteriormente de Erdogan, Abdula Gül fue ministro de Exteriores, ocupándose de las conversaciones para la adhesión con la UE y la cuestión chipriota; y se convirtió en el primer presidente islamista del país en 2007, pese a los intentos del Tribunal Constitucional turco de impedirlo, anulando la primera ronda de la votación. Superada esa pequeña crisis política, durante su mandato –institucional, de escaso contenido político-, Gül desplegó la alfombra roja que permitió a Erdogan llegar a la jefatura del Estado, gracias a un referéndum para elegir este cargo por votación directa. En 2010, aprobó una reforma parcial de la Constitución que, entre otros aspectos, limitaba el poder político de los militares sobre la vida civil. Hasta ayer, cuando facciones descontentas del Ejército pusieron de nuevo a Turquía al borde del abismo. A través de FaceTime como Erdogan, Gül condenó el golpe afirmando que Turquía “no es un país de América Latina ni de África”.

En contexto. Otros elementos para enteder la realidad turca

La actualidad de Turquía, comprende numerosos elementos a tener en cuenta. Algunos hablan de profundas divisiones al interior de la sociedad turca. Mientras el presidente Erdogan ha dado pasos en la dirección de desmantelar la tradición secular del país, su gobierno también ha tomado medidas en favor de las regiones más pobres. La amenza terrorista además, ha generado un impacto muy fuerte en una de las principales actividades: el turismo. Mientras que los kurdos separatistas renuevan a cada paso los reclamos y la presión por sus intereses, el Estado Islámico, la OTAN y los países del mundo árabe, confluyen para que Turquía sea hoy una verdadera “zona caliente” y posible factor de inestabilidad para toda la región.

Tampoco debemos olvidar, los recientes movimientos masivos de refugiados, que buscando llegar a Europa, se instalaron en aquel país.

En este sentido, les recomiendo leer TURQUÍA EN LA ENCRUCIJADA.

Por último, es fundamental conocer y re-conocer en el movimiento Gülen, un factor de peso en el devenir reciente y futuro del Estado turco. Algunos hasta lo señalan como uno de los responsables del fallido Golpe de Estado. Es por ello también, que les recomiendo la lectura de “El movimiento Gülen: el Estado paralelo turco”.

 

FUENTES: BBC MUNDO, DIARIO EL PAÍS, DIARIO EL MUNDO, EL ORDEN MUNDIAL, NY TIMES, EL DIPLÓ

IMÁGENES: Varios autores REUTERS, EFE, AFP, GETTY.

Organización de campaña electoral: ¿Mito o necesidad?

Organización de una Campaña Electoral

>Por Andrés Fernández*

Claves en la organización de una Campaña Electoral

En otro momento, nos preguntábamos: ¿Por qué organizar la campaña electoral? e intentamos generar algunas respuestas. En el siguiente artículo, que bien podría considerarse una segunda parte de aquellas notas, nos proponemos avanzar brevemente en otros aspectos de la organización electoral. Para comenzar, podríamos resumir el rol del Jefe de Campaña.

¿Qué hace el Jefe de Campaña?

Coordina y ejecuta las distintas actividades de la campaña, siempre en el marco de la estrategia general definida. Debe tomar las decisiones necesarias para corregir o cambiar la estrategia cuando la campaña no está marchando bien. Controlar permanentemente el presupuesto necesario para implementar el plan de campaña. Si bien debe hacer observar el plan general de campaña ya establecido, también debe estar dispuesto a considerar consejos e ideas. Es el que “lleva la agenda” del candidato, supervisando su tiempo. Tiene un rol fundamental en la resolución de los conflictos, especialmente los que pueden surgir de disputas internas. Mantiene el entusiasmo de la campaña y del candidato. Es el centro de información para y del candidato.

Sigamos. Un punto central de la planificación de campaña, es el de las finanzas.

> FINANZAS

La obtención de recursos financieros es, evidentemente, vital para asegurar la realización de una campaña. El origen y los montos necesarios para este proceso electoral son responsabilidad del equipo de finanzas. Para ello será imprescindible evaluar diversas fuentes de fondos y recurrir a una estrategia lo más innovadora y creativa posible.

De acuerdo al régimen electoral vigente, se podrán acceder a diferentes fuentes de financiamiento, tanto públicas como privadas. En este sentido, es necesario destacar que en el mundo ha tomado gran relevancia el debate sobre el origen de los fondos de campaña y como éste, puede condicionar las decisiones tanto de campaña como las acciones de gobierno futuras.

Indudablemente, éste tema merece un artículo particular, pero sólo nos limitaremos a afirmar que cada vez más candidatos y equipos de campaña, particularmente de las fuerzas y estructuras partidarias más modestas, dedican mucho de su tiempo y esfuerzos para establecer mecanismos alternativos de financiamiento.

> LOGISTICA O ACCIÓN SOBRE EL TERRENO

Este equipo tiene la tarea de implementar, sobre el terreno o territorio, las decisiones tomadas por la dirección de campaña. Dada la variedad de trabajos que se le encargan y la cantidad de militantes e individuos que deben coordinar, este equipo es el que realiza las actividades más específicamente organizativas de la campaña.

En principio este equipo planifica las actividades que se llevarán a cabo: recorridos puerta a puerta, “mailing” o distribución de material de campaña a domicilio, reuniones, actos públicos, etc. Determina la cantidad de individuos que son necesarios para cada tarea, los convoca, los capacita cuando ello es necesario, ejecuta la acción que se planificó y puede realizar una evaluación primaria de los resultados.

La utilización de los recursos humanos

La utilización racional de los recursos humanos disponibles es decisiva en la eficacia de una campaña electoral. Esto es así tanto en el núcleo de la organización de la campaña, es decir, el equipo central formado por los responsables políticos y los profesionales de las distintas áreas (equipos técnicos y consultores externos), como en la estructura masiva e irregular de los militantes y voluntarios.

Algunos conocedores de la “arena electoral”, expresan permanentemente el principio universal de colocar al hombre adecuado en el lugar adecuado. Esto, en la práctica, supone dos cosas, básicamente: 1) buscar una máxima adecuación entre formación, capacidades y las funciones que se deben cumplir, y 2) realizar las actividades de capacitación necesarias para que cada individuo cumpla su función de la mejor manera posible.

En una situación de campaña existe un condicionamiento crítico por todos conocido: el tiempo. Este factor hace que las actividades de capacitación se reduzcan a un mínimo indispensable y que estén más bien orientadas a explicaciones prácticas sobre cómo conducirse en las acciones sobre el terreno.

Otras actividades y roles fundamentales del equipo de logística podrían ser: coordinar con los dirigentes locales y regionales del partido e insertarlos en la campaña. CoordinIdeas para una campaña electoralar actividades y acciones con los sectores independientes. Informar al jefe de campaña todo lo que está sucediendo en el territorio. Establecer un esquema para la distribución de la propaganda: afiches, folletos, stickers, etc. Coordinar el control electoral (fiscales). Coordinar los eventos especiales. Planifica los eventos y los “pseudo-eventos”. Reclutar voluntarios para los eventos y programas. Diagramar y ejecutar un plan de seguridad para el candidato y la campaña. Coordinar los equipos de contacto directo y/o puerta a puerta.

Otro factor esencial en toda campaña electoral, es el de la comunicación.

> COMUNICACIÓN

La instancia comunicacional debiera tener una configuración tal que permita plasmar una división de tareas eficiente. En ese sentido, podríamos pensar el trabajo coordinado por un equipo de producción y un equipo de medios. En primera instancia, es recomendable y hasta imprescindible, consolidar y “fidelizar” una base de datos detallada de afiliados, adherentes y/o voluntarios. También es fundamental tener en claro, que esta instancia del organigrama se encargará de la comunicación que no caiga bajo la órbita del equipo de logística. En síntesis, habrá mucha información circulando y para ser eficientes en la toma de decisiones, tendremos que ser eficientes también en el manejo de la información.

El equipo de producción

Este equipo podría considerarse como el núcleo creativo de la campaña; ya que debe encargarse tanto de la producción del material de campaña como así también, redactar los programas, los folletos, etc. Aquí se conciben los carteles, se toman las fotografías, se imprimen los materiales o se redactan los discursos o mensajes de los candidatos. Claramente, si observamos la estructura del proceso electoral, nos encontramos con que de acuerdo a la instancia de que se trate tendremos mayor o menor injerencia en el diseño o producción del mensaje y material de las respectivas campañas.

También debe ser responsabilidad de éste núcleo operativo, la gestión de las redes sociales del candidato y/o partido político.

El equipo de medios

El equipo de medios se vincula conceptualmente de una manera estrecha con el anterior, sin embargo es conveniente otorgarle la debida especialización y autonomía funcional. Esta función la puede cumplir un equipo muy pequeño o una sola persona según los requerimientos y la complejidad de la campaña. Aquí se trata simplemente de obtener el máximo de cobertura en los medios de difusión donde se aluda, si es posible positivamente, al propio candidato. La gestión de prensa es imprescindible, aún en los medios más pequeños o de menor impacto. Debe ser una tarea fundamental, la elaboración de una base de datos actualizada de medios y periodistas especializados.

En cualquier caso el equipo de medios tratará de asegurar que existan relaciones cordiales con todos los periodistas. Muchas veces la “buena prensa” de un candidato se consigue con una tarea esmerada de relaciones públicas de los responsables de los contactos con los medios de difusión. Cuando nos referimos a “esmerada”, literalmente queremos decir eso: no hay gestión de prensa efectiva sin perseverancia e insistencia.

¿Cuáles son las tareas del equipo de medios?

Para algunas personas quizás sea innecesario detallar las acciones específicas del equipo de medios, pero veamos algunas: Preparar boletines de prensa. Preparar dossier o resúmenes, con los temas de la campaña y enviar a los medios. Enviar a los medios los discursos del candidato. Enviar a los medios artículos sobre la posición del candidato en los temas “de agenda”. Enviar a los medios las fotos, videos y cualquier otro material audiovisual grabadas del candidato. Escribir artículos interesantes sobre el candidato. Servir como equipo “de avanzada” de medios en eventos importantes del candidato. Servir de contacto entre la prensa y el candidato. Buscar entrevistas en radio, TV y prensa para el candidato. Organizar las ruedas de prensa. Y fundamentalmente, entender los temas principales de la campaña.

> EQUIPOS TÉCNICOS

Teniendo en cuenta tanto la complejidad de la campaña como así también las necesidades de la Dirección, es recomendable contar con un equipo técnico coordinado y dirigido por el jefe de campaña. Este equipo técnico podría encargarse tanto de la elaboración de propuestas o del análisis de la realidad donde transcurra la contienda; como así también de la formación o capacitación de los diferentes equipos de voluntarios que deberán encarar diferentes tareas y acciones concretas.

Este equipo también puede investigar los temas que está abordando el candidato oponente con el objetivo de identificar vulnerabilidades, inconsistencias en las posiciones y así convertirlas en un arma potente para ataque, comparación y defensa.

Otra tarea que pueden tomar estos equipos, es la de recolectar y Estrategias en una campaña electoralanalizar las características demográficas de la circunscripción, el historial electoral, el seguimiento de la campaña del oponente, datos del candidato y su partido, etc. Una buena información puede ayudar a obtener cobertura de la prensa, preparar un buen discurso, o para un hipotético debate. También generar el conocimiento de los temas centrales, para que el candidato demuestre solidez en las entrevistas de TV, radio y/o medios gráficos, etc.

Como vemos, encontramos variadas funciones y roles dentro de un equipo de campaña. Mientras más detalladas y acordes a las necesidades de la contienda sean, más eficientes serán las decisiones y las acciones que ejecuten cada una de esas “piezas de relojería” en las que pueden o no, convertirse los participantes de una organización política.

En síntesis, las acciones de la campaña electoral como de cualquier actividad humana que busque algún fin, necesitan de algún nivel de organización. No son ningún mito. Pero igualmente, no hay ninguna receta. Cada campaña necesitará de un plan acorde a sus particularidades.

*Fundador y director de MIX POLÍTICO

Claves para una política pública de juventudes

Cuándo pensamos en la relación entre políticas públicas y juventudes en la provincia de Córdoba, se nos vienen a la mente varias iniciativas, quizás algunos programas o tal vez proyectos con un alto componente de marketing a la vez que se nos dificulta representarnos una imagen acabada de su efectividad o eficacia. Sucede también, que los diversos proyectos políticos difieren en su mirada sobre lo público, sobre las políticas públicas y por supuesto, sobre las juventudes.

 

>Por Andrés Fernandez

¿Juventud o Juventudes?
Desde una posición democrática y progresista, es importante entender a la juventud desde una perspectiva de construcción sociocultural, que contemple a su vez la visión biográfica del sujeto. Esto nos permite reconocer las singularidades que adquiere el término en distintos momentos y espacios. Surgen entonces varias cuestiones a tener en cuenta: en primer lugar, que la edad como criterio biológico no alcanza para definir a “la juventud” ya que asume valencias distintas en diferentes sociedades, como así también al interior de una misma sociedad. En segundo término, que la juventud es también una concepción relacional, es decir “se define en relación a” y que puede encubrir una relación asimétrica en favor de los adultos, quienes se establecen como punto de referencia del “deber ser” que los jóvenes deben alcanzar. Por último, la juventud se fija de acuerdo a otras relaciones en las que se involucran los sujetos, como ser las territoriales, las de clase, las de género, las étnicas, etc. Esto genera que la condición juvenil sea vivida y expresada de diferentes formas, lo que nos lleva a identificar que no existe una única forma de ser joven, sino muchas. Por esta razón, es imprescindible hablar de “las juventudes” antes que de “la juventud”. Atendiendo a la creciente complejidad que implican los cambios tecnológicos y la aceleración de las transformaciones sociales, es fundamental que los gobiernos implementen planes integrales de juventud como vía hacia la defensa y promoción de los Derechos Humanos. Es un camino con numerosas dificultades, pero necesario y urgente.
Juventudes y Políticas Públicas
En relación a las políticas implementadas por los diferentes niveles del Estado, salvo algunos temas muy puntuales, parece una obviedad remarcar que existe una descoordinación y hasta una competencia en la relación con su “población – objetivo”. Esto genera una clara ineficacia en la aplicación de las políticas y una ineficiencia en la ejecución de recursos públicos. La necesidad de una coordinación o articulación entre Nación y Provincias y entre éstas y los gobiernos locales, radica justamente en la cada vez mayor complejidad que atraviesa a las relaciones sociales y a los efectos inequitativos del mercado. Más allá de los esfuerzos (importantes) dedicados por los municipios, es imprescindible una acción conjunta con los otros niveles del Estado que considere a las y los jóvenes como grupo estratégico del desarrollo de sus comunidades; ya que nos encontramos con numerosas deudas pendientes, que deben ser atendidas para evitar la profunda desigualdad y vulnerabilidad que genera el sistema económico – político imperante.
Deudas pendientes
Las y los jóvenes deben ser considerados como sujetos de derecho y en este sentido, el Estado debe garantizar las políticas que los contemplen como ciudadanos. Parece contradictorio entonces con el estado de Derecho, la vigencia de mecanismos autoritarios de control social que priorizan la primacía de un discurso inexpugnable sobre la seguridad. De igual manera, es prioritario pensar una reforma del sistema educativo que contemple los aspectos formales e informales de una verdadera herramienta emancipadora. Que la educación sea realmente un camino hacia una mayor igualdad. De la misma forma, es vital pugnar por la vigencia de un sistema integral de salud. El acceso al trabajo es otra de las deudas pendientes. Si bien son conocidas y abundantes las iniciativas que buscan capacitar o formar a las y los jóvenes (como paso previo al empleo), no es del todo claro que esas políticas sean tan efectivas como se las presenta. La escasez de estadísticas, por ejemplo, no permite trazar horizontes claros en políticas que debieran trascender a los períodos de gobierno para convertirse en claras políticas de Estado y que sin embargo son utilizadas como estrategias de marketing en una visión privatista y paternalista de la cosa pública. La permanencia en el territorio y el acceso al hábitat son dos cuestiones que se entrelazan y se alimentan mutuamente, pero que no figuran en la agenda. Es conocido el proceso de destierro que sufren muchos jóvenes de comunidades alejadas (en lo general, de comunidades rurales) que no encuentran posibilidades y deben alejarse de sus lugares de origen con todas las consecuencias que ello acarrea; como así también las dificultades de acceso al hábitat que los jóvenes de comunidades urbanas padecen como un elemento más de su vida cotidiana. El no acceso a servicios básicos como así también la creciente dificultad en lograr la vivienda propia son temas que debieran ser prioritarios.
Claves para una política pública de juventudes
En la búsqueda de políticas públicas que transiten el camino para superar las deudas pendientes y desde una perspectiva progresista, podríamos establecer algunas claves tentativas. En primer lugar la igualdad de oportunidades: que significa considerar a las políticas públicas de juventud como una herramienta de generación de igualdad y la garantía de los derechos respetando la diversidad de realidades de las juventudes. También considerar una visión de integralidad que implica analizar en toda su complejidad las situaciones que atraviesan a las juventudes. Es importante la participación de los jóvenes; ya que participar implica estar en movimiento, ponerle voz y cuerpo a los cambios. Es llevar adelante las ideas, de forma conjunta y para el bien común, buscando transformaciones a través de la acción colectiva. Es entonces necesaria una participación real de los protagonistas, es decir, de las y los jóvenes. Por su parte, no debe faltar el diálogo intergeneracional pero considerando que para dialogar entre generaciones es necesario superar las concepciones tradicionales que sectorizan a los jóvenes, el enfoque adultocéntrico, la conformación de micro–grupos de jóvenes que se excluyen del resto de la sociedad y la deficiente visualización de la juventud como “el futuro”. Por último, es imprescindible la transversalidad y la búsqueda de sinergias. Esto redunda en una mayor y mejor comprensión de las diversas dimensiones de la realidad como así también exige la coordinación entre los diferentes niveles del Estado y la participación de la sociedad tanto en la formulación como en la implementación de las políticas públicas de juventudes.

A diez años de los “primeros” indignados

Indignados: Crisis del 2001

>Por Andrés Fernández

Exactamente hace diez años, el pueblo argentino salió a las calles para gritar su indignación. Y sin ser consciente de su alcance, prender fuego el plan neoliberal que nos había gobernado desde la Dictadura de 1976.
Al igual que sucede por todo el mundo desde el año pasado, los argentinos decían basta a un sistema vil, que profundizaba la desigualdad hasta el máximo pero con una agradable cara de consumismo primermundista. Esa, es la paradoja del capitalismo salvaje. Un inmenso mundo de bienes que nos aseguran la felicidad, pero que en otro lugar deja sin trabajo a cientos, asesina a miles o despoja de todo a millones de personas.
En ese fatídico año 2001, se puso en juego hasta la existencia misma de la Argentina. No son pocos los analistas que auguraban una desaparición del país como tal, debido al caos reinante. Sin embargo, y a pesar de la experiencia impactante de perder 39 vidas en la represión; el pueblo siguió participando. A los saqueos (muchos alentados desde el establishment político, pero muestras de descontento al fin) les siguió un espectacular surgimiento del espíritu asambleario por todos lados. En plazas públicas o tribunas improvisadas en las esquinas, se debatía todo, se discutía todo y se compartía el que “se vayan todos”, consigna que movilizaba la protesta social.
El que “se vayan todos” continuaba retumbando con fuerza en las clases medias, que veían sus ahorros ser confiscados compulsivamente. Mientras en las bases, se pedía por alimento, vivienda digna y trabajo, la clase política ponía en escena una y otra vez el teatro de la infame década de 1990 nombrando a Adolfo Rodríguez Saa como presidente. Luego de una insignificante semana a cargo y del anuncio desafiante del no pago de la deuda externa, es remplazado por el verdadero patrón del peronismo conservador de Buenos Aires, Eduardo Duhalde.
En ese ya lejano 2001, apenas si podía comprender la fuerza y el alcance de aquellos hechos. No tengo la historia de vida ni la experiencia de los que peinan canas, pero estoy seguro que aquellos sucesos no fueron en vano. Me siento heredero de una secuencia histórica de resistencia que comienza con el surgimiento mismo de nuestra Nación. El 2001 cierra ese devenir con el último quiebre, y quizás más importante de nuestra historia argentina.
Aquel pueblo en las calles logró no sólo hacer caer un gobierno, sino también poner las bases de lo que puede ser la construcción de un nuevo ser argentino. Ese nuevo ciudadano que traspase la frontera de su individualidad y pueda sentir que en la participación colectiva está el camino de la transformación de una realidad injusta.
Tal como expresa Hessel en Indígnate, “[…] en este mundo todavía hay cosas intolerables. Para verlas, es bueno y necesario mirar, buscar. Le digo a los jóvenes, busquen poco y eso es lo que van a encontrar. La peor de las actitudes es la indiferencia, decir no puedo hacer nada contra eso. Ya me las arreglaré para salir adelante. Por incluirte a ti mismo en esto, pierdes uno de los elementos que hacen al ser humano: la facultad de indignarse y el compromiso que es una consecuencia de lo primero […]

Éste es el legado del 2001; resistir una realidad indignante y actuar en consecuencia. Comprometerse y participar para transformar, por eso creo que aquellos argentinos fueron los “primeros” indignados.

¿Quién escribe la historia?

Historia Manuel Dorrego>Por Andrés Fernández

Estos últimos días bajo el sol de nuestro país, han sido signados por varios debates interesantes. Los más importantes, según mi humilde opinión, los relacionados al manejo y asignación de los subsidios del Estado nacional y lo que respecta a la creación del novel Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego (INRH).

Pero comencemos por el principio: ¿Quién fue Manuel Dorrego? Si tuviera que comentar lo que nos han enseñado en la escuela, diría que fue un salvaje de esos que solucionaban los conflictos de nuestros primeros años de vida como Nación, a la suerte del filo de su espada. Si optara por lo que dicta “la” academia universitaria, diría que fue militar, gobernador de la provincia de Buenos Aires y representante (algo zigzagueante del federalismo argentino); “circunstancialmente” ajusticiado por el impacto de los mosquetes patriotas de Juan Lavalle. Sin embargo, no todo lo que queda escrito es en definitiva “la” verdad, acercarse a esa verdad debiera ser el objetivo del revisionismo, por lo menos así lo plantean algunos.

Pero pareciera ser que este nuevo espacio, tiene más ansias reivindicatorias de un fuerte contenido político (hasta partidario) que de acercamiento a una construcción histórica plural y democrática. Es como querer hacer coincidir en una historia hecha a la medida del peronismo, que Monteagudo, Belgrano, Moreno, Dorrego y Rosas son los antecesores de Juan Perón y que Néstor Kirchner es casi como la síntesis de todos ellos. Es por lo menos dudoso plantear que Manuel Belgrano y Ernesto Che Guevara son, a la luz de “esa” historia, peronistas. No lo digo con exaltación “gorila” o antiperonista (claramente no me gustan esas etiquetas), sino con el asombro de alguien que cree que no todo es blanco o negro.

Claro está que el debate no queda allí, pues muchos de los que se sitúan en la vereda del frente del gobierno nacional, tienen “tantos” elementos en contra como algunos medios reconocidos por su voracidad empresaria. Están los que forman parte de la academia historicista, pulcra, liberal, casi amantes de Bartolomé Mitre (pluma oficial de la historia argentina); los que se alarman porque en el mencionado instituto no habrá lugar para ellos mismos; los que repiten su oposición sólo porque escucharon que alguien más se opuso y los que se oponen a todo, porque esa es su manera de encarar la vida.

Como argumentos en contra más fuertes, podríamos mencionar que en cuestión de formas y de sustancia, ya nació mal parido el INRH. Si el objetivo es de-construir nuestra historia de una manera plural y democrática, con visión latinoamericanista y revolucionaria; y por otro lado, lo hacemos por decreto, con un grupo de historiadores “oficiales”; con un cupo femenino irrisorio (al menos cinco miembros) mientras planteamos revisar particularmente la participación de la mujer en los procesos histórico-políticos; con una exigencia también irrisoria (al menos cinco miembros) de científicos del interior del país, mientras planteamos como un objetivo central la atención y reivindicación del federalismo; sin participación de los pueblos originarios de nuestras tierras, que al parecer del decreto directamente no formarían parte de la historia; el INRH ya merece ubicarse en la tradición liberal por parecerse a los clubes de caballeros de fines de siglo XIX, donde se reunían sólo los privilegiados de las grandes ciudades. Hasta el número de Decreto es una paradoja: 1880/2011, como sí lo que pareciera una intención (por lo menos discursiva), de un momento refundacional de la historia termina siendo una continuidad de su tradición (por lo menos discursiva) opuesta.

En fin, todo esto me genera más dudas que certezas, por ejemplo, por qué el INRH se compone de treinta y tres miembros (¿alguna relación de la tradición revisionismo con ese número?); el Estado financia investigaciones en variados campos de la ciencia, entre ellos de Historia, con la participación de cientos de becarios pertenecientes a las universidades públicas y el CONICET (¿entonces el Estado argentino financia distintas visiones y corrientes de investigación? Ó ¿los becarios no forman parte de un círculo oficial? Ó ¿quién decide quién es más apto para formar parte del selecto grupo de historiadores oficiales?). Más allá de la ironía, claro está que por los métodos de formación y selección del mencionado instituto, puede terminar siendo una bolsa de trabajo para algunos científicos y nicho para otro agujero negro de fondos públicos. Espero que no sea así.

Para cerrar, les dejaría un interrogante a los miembros del INRH. Cuando Juan Perón nacionalizó los ferrocarriles (pertenecientes a empresas inglesas) y los bautizó con los nombres de Sarmiento, Roca, Urquiza, Mitre; ¿fue una decisión enmarcada en la visión “Nacional y Popular” de la historia o en la visión “Liberal”?

La construcción de nuestra identidad y por lo tanto de nuestro camino, no debe ser impuesta, ya que se convierte en una nueva estructuración autoritaria y antidemocrática de la historia.